Cristiano Ronaldo llegó al Mundial 2026 con una marca reservada para muy pocos futbolistas, pero su debut ante República Democrática del Congo dejó una imagen muy distinta a la de una leyenda dominante.
El portugués disputó su sexta Copa del Mundo, aunque en el empate 1-1 de Portugal su presencia pesó más en la estadística histórica que dentro del campo.
El dato que mejor retrata su partido fue tan duro como simbólico: durante la primera mitad, Cristiano Ronaldo tocó menos veces el balón que Diogo Costa, el arquero de Portugal.