TEHERÁN- La República Islámica de Irán sigue en pie tras una guerra de 107 días con Estados Unidos e Israel, pero con un alto coste de más de 3 mil muertos, la destrucción de importantes industrias y una crisis económica que amenaza la subsistencia de los iraníes.
El 28 de febrero cayeron las primeras bombas estadounidenses e israelíes en el centro de Teherá que causaron víctimas, entre ellos el líder supremo Alí Jameneí, al frente de la República Islámica desde 1989, y 168 niñas, niños y maestros en un colegio en la sureña ciudad de Minab.