Canadá convirtió Vancouver en una fiesta y dio el golpe más contundente de su joven historia mundialista.
La selección coanfitriona aplastó 6-0 a Qatar en el BC Place y pasó de la presión a la euforia en una noche que puede marcar su ruta dentro del Grupo B de la Copa del Mundo 2026.
El equipo de Jesse Marsch entendió que no había margen para especular. Después del empate 1-1 ante Bosnia y Herzegovina, Canadá salió a presionar alto, a correr cada pelota dividida y a atacar con una velocidad que Qatar nunca pudo controlar.