Guanajuato.- A 250 años de su nacimiento, la escritora Jane Austen sigue vigente hasta nuestros días. Muchas de las preocupaciones de las mujeres, las madres y las familias en el México actual coinciden con las de la Inglaterra de los siglos XVIII y XIX.
Las especialistas Gabriela Montero, de la Jane Austen Society de Norteamérica, y Bety Torres, de la Sociedad Jane Austen de Texas, coincidieron en lo anterior durante la conferencia que dictaron en la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Guanajuato (FILUG).
La escritora Jane Austen creó las novelas “Sensatez y Sentimientos” y “Orgullo y Prejuicio”. El cine ha adaptado ambas obras; la primera contó con el protagonismo de Kate Winslet, Emma Thompson y Hugh Grant (1995), mientras que la segunda la estelarizó Keira Knightley (2005).
Durante la charla, las ponentes recordaron que la autora nació en 1775 y murió a los 45 años. Solo escribió seis novelas, de las cuales no vio publicadas dos de ellas.
El matrimonio como estrategia de supervivencia
¿Por qué leemos a alguien que vivió hace más de 200 años? Cuando yo leo a la escritora Jane Austen siento que me está hablando a mí. Hay algo en Jane Austen que dice (en la voz de una mamá o tía): mijita pa cuándo (el matrimonio)”, comentaron.
En esa época, la sociedad veía mal que las mujeres trabajaran; si una mujer no se casaba, no comía. Las especialistas señalaron que personajes como la señora Bennet habrían destacado en la actualidad: “Si hubiera vivido en esta época y hubiera sido CEO de una empresa, hubiera sido millonaria, porque estaba enfocada. Tenía 5 hijas y pensaba cómo casarlas”.
Recordaron a la audiencia que, en aquel tiempo, solo los hombres podían heredar propiedades. Por ello, las mujeres necesitaban el matrimonio para sobrevivir. “Antes de la época victoriana era un terror que tu hija no se casara… 200 años después tenemos un problema de no igualdad”, aseguraron.
Añadieron que la escritora Jane Austen fue contemporánea de Mary Shelley, autora de Frankenstein, aunque no leyó dicha obra porque murió seis meses antes de su publicación. “Yo quisiera decirle a estas chicas que dejan todo por irse con el novio, que de amor no se vive. Hay que ser prácticos”, enfatizaron.
Psicología y modernidad literaria
Gabriela Montero refirió que, aunque las heroínas de Austen logran finales felices, sus textos no son novelas rosas, sino un análisis psicológico de la sociedad inglesa. Mencionó que esa estructura social se reflejaba incluso en la ropa: las mujeres usaban vestidos sueltos de talle alto hasta que la reina Victoria impuso el corsé apretado al ascender al trono.
Refirió que, pese a los avances actuales, en las familias aún persiste la figura de la “tía solterona”. “En la literatura, la tía solterona es la escritora Jane Austen”, afirmó Montero, recordando que la autora rechazó una propuesta de matrimonio al día siguiente de recibirla. Bety Torres consideró que Austen evitó el matrimonio para no postergar su escritura por la crianza y las labores del hogar.
Montero destacó además que la escritora Jane Austen fue la primera que implementó el estilo donde una persona habla sin usar la primera persona (estilo indirecto libre), técnica que luego utilizaron James Joyce y otros autores. Por ello, la crítica la reconoce como la madre de la novela moderna.
Una lectura universal
Las especialistas desmintieron que las novelas de la escritora Jane Austen sean exclusivas para mujeres. Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército distribuyó “Orgullo y Prejuicio” entre los soldados en las trincheras para brindarles paz.
Sobre sus obras póstumas, mencionaron que un hermano y sus sobrinos promovieron la publicación de “Persuasión”. Bety Torres agregó que los valores y las dinámicas familiares actuales siguen siendo iguales a los que retrataba Austen.
El horror (de sus novelas) no está asociado a una casa embrujada, sino a no casarte, a rodearte de gente mezquina. Muchos creen que sus novelas son light, pero no, porque también habla de mujeres abandonadas embarazadas y del adulterio”, afirmó Torres.
Finalmente, subrayaron que los hombres también leen a la escritora Jane Austen. Como ejemplo, refirieron que un escritor tradujo La Abadía de Northanger al francés desde la cárcel, convirtiéndose en la primera traducción a dicho idioma.
DMG