La representante federal Verónica Escobar, demócrata por Texas, exigió formalmente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) explicaciones sobre tres presuntas sobredosis ocurridas en el Campo Este Montana, el polémico centro de detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ubicado en los terrenos de Fort Bliss en El Paso, en una carta dirigida al secretario del DHS, Markwayne Mullin, y al director interino del ICE, David Venturella.
El DHS respondió el miércoles 17 de junio con un comunicado en el que reconoció dos de los incidentes ocurridos los días 24 y 25 de mayo, atribuyéndolos a una posible sobredosis de medicamentos psiquiátricos y a un intento de autolesión, respectivamente. Un tercer incidente, según Escobar, ocurrió en febrero.
Según el comunicado del DHS, el 24 de mayo el personal médico del Campo Este Montana llamó a los servicios de emergencia para trasladar a un detenido al hospital como medida de precaución ante una posible sobredosis de medicamentos psiquiátricos. El detenido fue evaluado y regresó al centro ese mismo día, aunque también fue trasladado al Centro de Salud Conductual Rio Vista. Se encuentra en condición estable.
Al día siguiente, el 25 de mayo, otro detenido fue transportado a la misma instalación de salud conductual tras un intento de autolesión. El personal médico del ICE y los funcionarios de la instalación continúan monitoreando su condición.
"Cuando hay señales de que un detenido se está autolesionando, el personal se apega a estrictos protocolos de prevención e intervención para garantizar que la salud y el bienestar del detenido estén protegidos", señaló el DHS en su comunicado, añadiendo que el ICE exige capacitación anual en prevención de suicidios y brinda servicios de salud mental a los detenidos.
La dependencia federal también defendió la calidad de la atención médica en sus instalaciones. "Para muchos extranjeros ilegales, esta es la mejor atención médica que han recibido en toda su vida", sostuvo el DHS.
Preguntas en el aire
Escobar, quien señala que dos de las presuntas sobredosis ocurrieron dentro de un lapso de 24 horas según registros de llamadas al 911 obtenidos por su oficina, no se conformó con las explicaciones y planteó al ICE una serie de preguntas que considera urgentes.
La legisladora quiere saber cómo pudieron los detenidos acceder a cantidades suficientes de medicamentos como para causar una sobredosis mientras se encontraban bajo supervisión federal, qué salvaguardas fallaron para permitir tres incidentes separados, y si hubo sustancias controladas ilícitas involucradas, cómo ingresaron al centro. También preguntó si algún empleado, contratista o detenido ha sido implicado en la introducción de contrabando, y si el DHS, el ICE u otra entidad lleva a cabo una investigación activa sobre los hechos.
En cuanto a los posibles componentes de autolesión intencional, Escobar preguntó si se pasaron por alto señales de advertencia previas, si los individuos involucrados habían sido identificados previamente como vulnerables o en riesgo, y si se realizaron las intervenciones requeridas o si los signos de angustia fueron ignorados hasta que fue necesario llamar a los servicios de emergencia.
"Estos incidentes no pueden simplemente descartarse como emergencias médicas aisladas. Tres personas distintas son sospechosas de haber sufrido sobredosis dentro de una instalación de detención federal mientras se encontraban completamente bajo la supervisión y el control del gobierno de Estados Unidos. Esa realidad por sí sola exige un escrutinio inmediato", escribió Escobar en su carta. "El Departamento de Seguridad Nacional tiene la obligación legal exclusiva de garantizar la seguridad y la dignidad de cada individuo puesto bajo su custodia".
Un historial de incumplimientos
Los incidentes de sobredosis se suman a una larga lista de irregularidades documentadas en el Campo Este Montana desde que la instalación abrió en agosto de 2025. En febrero, inspectores de la propia Oficina de Supervisión de Detención del ICE realizaron una inspección de 48 horas en el centro e identificaron 49 violaciones separadas a los estándares de la instalación.
"Colectivamente, esta mala conducta plantea serias preguntas sobre si el Departamento de Seguridad Nacional y el ICE son capaces de operar esta instalación y cumplir incluso sus propios estándares internos más básicos", señaló Escobar en su carta.
En mayo, organizaciones legales y grupos de derechos civiles demandaron al ICE por las "condiciones inhumanas" en el Campo Este Montana, alegando grave negligencia médica y brotes de enfermedades, uso violento de la fuerza por parte de agentes contra los migrantes detenidos, uso excesivo y arbitrario del confinamiento en solitario, alimentos inadecuados y en mal estado, exposición a tormentas de polvo a través de aberturas en los conductos de ventilación, y condiciones de vida peligrosas e insalubres.
Escobar ha realizado varias visitas de supervisión a la instalación y ha señalado en reiteradas ocasiones los numerosos problemas que ella y su equipo dicen haber observado. Sin embargo, afirma que "poco ha cambiado o mejorado de manera significativa con el tiempo".
"Espero conocer más sobre estos incidentes y el plan de rendición de cuentas y prevención", concluyó la legisladora en su carta.