Seattle— Pese a la ausencia de su astro Christian Pulisic, la anfitriona Estados Unidos aseguró ayer su pase a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo, imponiéndose 2-0 ante Australia.
El atacante fronterizo Ricardo Pepi obtuvo su primera titularidad en lugar de Pulisic. En el partido ante Paraguay salió de la banca para ingresar en la segunda parte en lugar de Folarin Balogun, quien anotó dos veces, mientras Pepi hacía su debut en la justa mundialista.
El juarense Alejandro Zendejas se quedó en la banca por segundo partido consecutivo.
El equipo dirigido por el técnico argentino Mauricio Pochettino supo sobrellevar la ausencia de Pulisic para asegurar un boleto a la fase de eliminación directa por primera vez tras apenas dos partidos.
Cuando los estadounidenses fueron anfitriones del Mundial, en 1994, avanzaron como uno de los mejores terceros. Acto seguido, sucumbieron ante el eventual campeón Brasil en su siguiente partido, en la ronda de octavos de final.
Pulisic, autor de 33 goles en 87 partidos con la Selección, se perdió el partido de ayer en el Lumen Field de Seattle por una lesión en la pantorrilla.
Alex Freeman, el jugador más joven del equipo con 21 años e hijo del campeón del Super Bowl Antonio Freeman, le dio la ventaja definitiva a Estados Unidos a los 43 minutos tras una jugada a balón parado.
Freeman remató de cabeza un disparo desviado de Sergiño Dest para su primer gol en un Mundial. El tanto fue confirmado tras una revisión de video.
Estados Unidos se adelantó 1-0 a los 11 minutos después de una escapada por la banda izquierda de Folarin Balogun, quien facturó un doblete en la victoria 4-1 sobre Paraguay en el debut hace una semana.
Balogun mandó un centro hacia Pepi. El balón nunca llegó al fronterizo, ya que se desvió en el defensor australiano Cameron Burgess y terminó en la red de los Socceroos para un autogol.
Fue el segundo partido sucesivo en el que los estadounidenses se fueron al frente en el marcador gracias a un autogol en este Mundial.
Ausente Pulisic, Estados Unidos no aflojó en el despliegue intenso que abrumó a Australia, destacándose las incursiones de Dest por la derecha, las prestaciones del volante Weston McKennie en sala de máquinas y la presencia de Balogun adelante.
El partido de los estadounidenses puede describirse como uno de dos actos. Mostraron puro vértigo el primer tiempo y se tomaron con cierto relajamiento la segunda parte, que acabó con un exceso de juego brusco.
Desesperado por darle un vuelco al trámite, el seleccionador australiano Tony Popovic hizo ingresar a Nestory Irankunda y Cristian Volpato, dos jugadores de perfil ofensivo. Ambos se encargaron de generar una ocasión pasada la hora de juego. Volpato, un italiano que justo antes del torneo renunció a los colores de Italia para representar a Australia, remató alto.
Conforme con el margen de dos goles, Estados Unidos procuró dejar pasar los minutos.
El asedio australiano fue constante en busca del descuento en un partido cada vez más ríspido. El tramo final deparó cuatro tarjetas amarillas, dos por cada bando.