EL CALLEJÓN QUE OLVIDÓ SU NOMBRE
En el corazón de Saltillo, a unos pasos de la Catedral de Santiago, hay un callejón que hoy se llama Ildefonso Vázquez. Antes se llamó Del Truco. Durante más de medio siglo, 1604-1670, llevó el apellido de una familia fundadora: San Miguel. Ese nombre desapareció por el peso de la Inquisición: un fraile que habló de más trajo el primer escándalo; setenta años después, el tribunal procesó a las mujeres de la familia por hechicería y dio el golpe definitivo. La historia de este callejón es la historia de cómo el miedo puede borrar hasta los nombres de las calles de una ciudad.