Los videojuegos con cajas de premios sorpresa, conocidas como loot boxes, pueden acercar a niñas, niños y adolescentes a dinámicas similares a las apuestas, porque permiten pagar con dinero real o monedas virtuales sin saber qué recompensa se obtendrá.
De acuerdo con EFE Salud, la psicóloga Paula Delso advierte que cuando un menor se expone de forma repetida a estas recompensas al azar, aprende que es “normal” gastar dinero para obtener premios inciertos dentro de un videojuego.
¿Qué son estas cajas de premios en videojuegos?
Las loot boxes son cofres, sobres o cajas digitales que se compran dentro de algunos videojuegos. Al abrirlas, el jugador puede recibir objetos virtuales, personajes, cartas, mejoras o elementos visuales.
El problema, según especialistas, es que el usuario no sabe qué obtendrá antes de pagar. Esa espera genera emoción, expectativa y deseo de volver a intentarlo si el premio no fue el esperado.
Entre sus características principales están:
- Se compran con dinero real o monedas virtuales.
- Entregan premios aleatorios dentro del videojuego.
- Pueden incluir objetos comunes o muy difíciles de conseguir.
- Generan expectativa antes de revelar la recompensa.
- Incentivan repetir la compra para obtener algo mejor.
¿Por qué pueden parecerse a una apuesta?
Delso explica que estas mecánicas se parecen a las máquinas tragamonedas porque funcionan con reforzamiento intermitente. Es decir, no siempre aparece un premio valioso, pero la posibilidad de obtenerlo mantiene al jugador intentando otra vez.
La especialista señala que el menor se familiariza con una lógica parecida a las apuestas: pagar, esperar un resultado incierto y sentir adrenalina ante la posibilidad de ganar.
En edades tempranas, este proceso puede ser más riesgoso porque el control de impulsos todavía está en desarrollo y la gratificación inmediata pesa más que la evaluación del gasto.
El riesgo aumenta cuando hay dinero real
La preocupación crece cuando los objetos obtenidos tienen valor fuera del juego. En títulos como Counter-Strike, algunas recompensas pueden venderse en plataformas externas por cientos o miles de euros.
Un jugador entrevistado para el reporte contó que comenzó a los 13 años en Clash Royale, buscando cartas legendarias para competir mejor. Primero lo vio como parte del juego, pero después empezó a gastar dinero para repetir la emoción con mayor frecuencia.
También influye el uso de monedas virtuales, porque reducen la percepción del gasto real. El entrevistado lo resumió así: “si en vez de 3.000 gemas pusiera que cuesta 5 euros, me lo pensaría dos veces”.
Señales de alerta para madres, padres y tutores
La supervisión familiar es clave para detectar a tiempo conductas de riesgo relacionadas con compras dentro de videojuegos.
Algunas señales que pueden advertir un problema son:
- Gasto excesivo en monedas, gemas o cofres.
- Irritabilidad cuando no se permite comprar.
- Insistencia constante para abrir más cajas.
- Ocultar pagos o minimizar compras.
- Ansiedad por conseguir recompensas raras.
Delso advierte que cuando estas señales aparecen, la conducta suele estar muy reforzada. Por eso, la prevención debe comenzar antes de que el gasto se vuelva frecuente.