Esta importante región mexicana abarca 35 municipios en un polígono de 100 kilómetros de longitud por 50 kilómetros de ancho, con una superficie territorial de casi 6 mil kilómetros cuadrados. En el centro de México es un reservorio importante de patrimonio cultural dada la riqueza de su biodiversidad, pero a la par de ello, contiene una vasta cultura de origen en sus pueblos nahuas, totonacos y otomíes.
Pero en este espacio geográfico las comunidades están dispersas y pulverizadas y, aun con las bondades de su territorio, se encuentran en vilo porque el agua de sus manantiales y de sus pozos superficiales y profundos está contaminada con agentes minerales que afectan la salud de quienes la consumen.