Mientras las jornadas laborales parecen extenderse cada vez más y muchas familias enfrentan el reto de encontrar tiempo para convivir, Alfonso Rábago Samperio ha procurado que el trabajo no lo aleje de la vida de sus tres hijos.
A sus 47 años, Alfonso divide sus días entre la familia y la operación de un restaurante en la zona centro de Ramos Arizpe. Junto con su esposa, Gabriela, ha construido una dinámica familiar en la que la presencia en la vida de sus hijos ocupa un lugar central.
“Mi familia la constituimos mi esposa, Gabriela, y mis tres hijos: Alfonso, de 13; Santiago, de 11, y Fernando, de 9. Los tres varones, los tres muy inquietos”, relata.