La delegación de Irán abandonó la sede de las conversaciones con Estados Unidos en Bürgenstock, Suiza, en protesta por las declaraciones del presidente Donald Trump en las que amenazó con atacar al país si las negociaciones no prosperan. Así lo informó la agencia de noticias iraní Tasnim, que citó directamente a una fuente del equipo negociador. Las conversaciones técnicas, que comenzaron este domingo con la participación de Pakistán y Catar como países mediadores, habían sido suspendidas tras 80 minutos para un receso de consultas internas antes de que se produjera la salida de la delegación.
La información fue publicada originalmente por La Jornada, con base en los despachos de la agencia Tasnim y declaraciones del presidente Trump a la cadena Fox News.
Por qué abandonó Irán la mesa de negociaciones en Suiza
Según la fuente citada por Tasnim, “el equipo negociador iraní abandonó el lugar en protesta por las amenazas de Trump”. La agencia iraní precisó que la reunión a cuatro bandas había sido suspendida previamente para un receso y consultas internas, tras 80 minutos de conversaciones a puerta cerrada.
El abandono de la sede no implica, conforme a la información disponible, una ruptura formal del proceso diplomático. Sin embargo, representa una señal de tensión en una negociación que apenas había comenzado y cuyo marco de entendimiento se firmó hace cinco días.
Qué dijo Trump durante las negociaciones
Al iniciarse las conversaciones, Trump emitió declaraciones a la cadena Fox News en las que advirtió directamente a los negociadores iraníes presentes en Suiza. El mandatario sostuvo que no tendría ningún problema en aniquilar a Irán si las conversaciones fracasan o si Teherán mantiene el cierre sobre el estrecho de Ormuz.
“Les dije que como cerraran el estrecho se quedarán sin país. Ni siquiera podrán regresar a su país”, declaró Trump durante lo que la nota original describe como “un momento crucial” del inicio de la cumbre diplomática.
El presidente también sostuvo que Estados Unidos podría tomar el control del estrecho por la fuerza y actuar como “recaudador de peajes”, llegando a afirmar que podría quedarse con el 20 por ciento del petróleo que transita por esa vía marítima. “Podríamos tomar el control del estrecho si es necesario. Podría arrasar el país si quisiera. Y si no llegan a un acuerdo, nosotros cobraremos los peajes”, añadió.
Irán declaró el cierre del estrecho en represalia por la ofensiva israelí en Líbano, lo que añade una capa de complejidad a las negociaciones en curso y representa un factor de presión directa sobre los mercados energéticos globales.
El memorando de entendimiento firmado el 17 de junio
El contexto de las negociaciones en Suiza es el siguiente: el 17 de junio, los presidentes de Estados Unidos e Irán, Donald Trump y Masoud Pezeshkian, respectivamente, suscribieron por separado un memorando de entendimiento que pone fin a más de tres meses de hostilidades entre ambos países y abre la vía para negociar un acuerdo definitivo.
Las conversaciones en Bürgenstock representaban el primer encuentro técnico formal derivado de ese memorando, con Pakistán y Catar como países mediadores. La salida de la delegación iraní ocurre apenas cinco días después de la firma del documento.
Las advertencias de Trump sobre Líbano y Hezbollah
Durante sus declaraciones a Fox News, Trump también responsabilizó a Irán del nuevo repunte de la violencia en Líbano, que continúa bajo bombardeos israelíes. El mandatario señaló directamente a Teherán y a su relación estratégica con las milicias de Hezbollah.
“Irán debe detener inmediatamente a sus representantes en Líbano para que dejen de causar problemas. Si no lo hacen, golpearemos a Irán muy fuerte otra vez, tal como lo hicimos la semana pasada, pero con más fuerza”, declaró el presidente.
Esta afirmación modifica el tono adoptado por Trump en días anteriores, cuando sus críticas habían apuntado hacia Tel Aviv. El cambio de posición frente a Israel y el endurecimiento del discurso hacia Irán ocurrieron de forma simultánea al inicio de la cumbre diplomática.
Por qué el conflicto en Líbano complica las negociaciones
La persistencia de los bombardeos israelíes sobre Líbano y la participación de Hezbollah, cuya relación con Teherán es ampliamente documentada, introduce una variable que los mediadores de Pakistán y Catar deberán gestionar para mantener viable el proceso.
Para Irán, aceptar compromisos sobre su política regional mientras Israel continúa operaciones militares en Líbano representa una presión interna significativa ante sus propias estructuras políticas y militares.
El abandono de la sede por parte de la delegación iraní no cierra formalmente el proceso derivado del memorando de entendimiento del 17 de junio, pero sí expone la fragilidad de un acuerdo que enfrenta presiones simultáneas desde el discurso presidencial estadounidense, el conflicto en Líbano y la tensión sobre el estrecho de Ormuz.
La cobertura de este proceso continuará conforme se conozca la respuesta formal de los gobiernos de Irán y Estados Unidos, así como la posición de los países mediadores ante el estado actual de las negociaciones.