PIEDRAS NEGRAS, COAH.- Las casas del migrante en diversas ciudades del norte del país están transformando su modelo de atención para responder a las nuevas dinámicas migratorias, al pasar de ser espacios de refugio temporal a convertirse en centros de acogida y capacitación para personas en contexto de movilidad, señaló monseñor Alfonso Miranda Guardiola, obispo de la Diócesis de Piedras Negras.
El prelado explicó que este fenómeno ya se observa en ciudades como Monterrey, Tijuana y Piedras Negras, donde las dificultades para cruzar hacia Estados Unidos han modificado las necesidades de la población migrante.