Darle vida a un negocio o inventar un producto requiere mucho esfuerzo. Sin embargo, muchos emprendedores olvidan un paso vital que puede costarles todo su trabajo: la protección legal.
En México, la institución encargada de asegurar que nadie te robe el nombre de tu negocio, tu logotipo o tus inventos es el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, mejor conocido por sus siglas como IMPI.