Internet. ¿Se acuerdan de cuando llegó a nuestras vidas? En sus comienzos, parecía destinado a convertirse en el escenario definitivo para la democratización social. Una ventana abierta donde cualquiera, con tan solo con una cámara web, podía mostrarse al mundo sin filtros.
La gran baza de aquellos primeros años era, precisamente, la espontaneidad, la búsqueda de lo genuino. Sin embargo, tras la consolidación de las redes sociales, internet cambió. Y aquella frescura inicial ha dado paso a un engranaje donde lo que consumimos a diario en nuestras pantallas responde a estudiadas estrategias comerciales.