HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Mundiario 24 Jun, 2026 00:45

Enrique Negueruela, referente del sindicalismo y experto en empleo que dedicó su vida al trabajo digno

Hay personas cuya influencia pública no se mide por los cargos que ocuparon ni por su presencia mediática, sino por la huella que dejan en los ámbitos donde realmente se construyen las políticas que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos. Enrique Negueruela Cortés pertenecía a esa categoría. Su fallecimiento supone la desaparición de una de las figuras más sólidas y respetadas del sindicalismo especializado en empleo, formación y mercado laboral en España.

Durante décadas, Negueruela desarrolló una labor discreta, pero profundamente influyente, en uno de los terrenos más complejos de cualquier economía moderna: el trabajo. Lo hizo desde una combinación poco frecuente de conocimiento técnico, experiencia institucional y compromiso social, una fórmula que le permitió convertirse en una referencia para sindicalistas, responsables políticos, investigadores y profesionales de los servicios públicos de empleo.

Su trayectoria comenzó a finales de la década de 1970 como técnico de empleo, en una España que iniciaba la construcción de su democracia y de su moderno sistema de relaciones laborales. Aquellos años estuvieron marcados por profundas transformaciones económicas y sociales, y Negueruela formó parte de una generación de especialistas que contribuyó a diseñar instrumentos destinados a combatir el desempleo, mejorar la cualificación profesional y fortalecer la protección social.

Fue una de las voces más respetadas en el análisis del mercado laboral en España. Su trayectoria combinó rigor técnico, compromiso sindical y vocación de servicio público

Licenciado por la Universidad de Santiago de Compostela y formado también en la Universidad Autónoma de Madrid, orientó buena parte de su carrera al estudio de las políticas activas de empleo, la formación profesional y los sistemas de protección frente al paro. No era un académico alejado de la realidad, sino un analista que buscaba trasladar el conocimiento a la acción pública.

Su vinculación con Comisiones Obreras fue especialmente intensa. Como asesor de la Secretaría Confederal de Empleo y Cualificación Profesional participó durante años en la elaboración de propuestas, informes y análisis destinados a mejorar el funcionamiento del mercado laboral español. En un país donde el desempleo ha sido históricamente uno de los grandes problemas estructurales, sus aportaciones ayudaron a enriquecer el debate público desde una perspectiva rigurosa y documentada.

Esa vocación por el análisis se mantuvo hasta el final de su vida. A través de publicaciones especializadas, la Fundación 1º de Mayo y distintos medios de reflexión social y económica, continuó aportando ideas y datos sobre cuestiones tan relevantes como la formación, la empleabilidad, la evolución de las profesiones o las desigualdades laborales. Su último trabajo, dedicado a la brecha de género en el ámbito profesional, demuestra que conservó intacta su preocupación por los desafíos contemporáneos del mercado de trabajo.

Su compromiso también tuvo una dimensión política. En Galicia desempeñó responsabilidades relevantes dentro del PSdeG-PSOE, donde ejerció como secretario de Economía de la Comisión Ejecutiva Nacional. Posteriormente colaboró como asesor de la Consellería de Traballo durante el gobierno de coalición entre socialistas y nacionalistas que presidió Emilio Pérez Touriño entre 2005 y 2009.

Sin embargo, una de las características que mejor definieron su trayectoria fue la independencia de criterio. La dimisión que presentó en 2013 como responsable económico del PSdeG, tras discrepar de determinadas posiciones presupuestarias defendidas por su propio partido, reflejó una manera de entender la política basada en la coherencia intelectual y en la defensa de las convicciones propias por encima de las conveniencias coyunturales.

Un valioso legado

En tiempos de polarización y de discursos cada vez más simplificados, figuras como la de Enrique Negueruela recuerdan la importancia de quienes trabajan desde el conocimiento especializado para mejorar las políticas públicas. Su legado no se encuentra únicamente en los documentos que escribió o en las responsabilidades que desempeñó, sino también en la contribución realizada a la construcción de una cultura del empleo basada en la formación, el diálogo social y la protección de los trabajadores.

Su nombre permanecerá ligado a una generación de profesionales que ayudó a modernizar las políticas laborales españolas en momentos decisivos de la historia reciente. Y también al ejemplo de una vida dedicada a estudiar, comprender y mejorar una realidad que sigue siendo central para millones de personas: la posibilidad de acceder a un empleo digno y construir un proyecto de vida a través del trabajo.

Con su desaparición, Galicia, el sindicalismo y el mundo de las políticas de empleo pierden una voz autorizada. Queda, sin embargo, una trayectoria que seguirá siendo referencia para quienes entienden que el progreso económico solo adquiere sentido cuando se traduce en más oportunidades, más derechos y mejores condiciones de vida para los ciudadanos. @mundiario

Contenido Patrocinado