La Selección de Marruecos ha sellado su pasaporte hacia las rondas de eliminación directa de la Copa del Mundo de 2026 tras protagonizar un auténtico ejercicio de supervivencia, orgullo y pegada sobre el césped de Atlanta. El combinado dirigido por Tarik Ouahbi se vio obligado a remangarse para superar por cuatro goles a dos a la aguerrida Selección de Haití, el auténtico conjunto revelación del certamen norteamericano. Pese a la espectacular victoria, el triunfo resultó estéril en la encarnizada batalla por el liderato del sector.
La victoria de los sudamericanos en la sede de Miami obligaba a los Leones del Atlas a firmar una goleada de escándalo y esperar favores ajenos. Al confirmarse la segunda plaza, la expedición africana deberá afrontar un complejo peaje logístico y deportivo de cara a los dieciseisavos de final. El cuadro marroquí tendrá que cruzar de inmediato la frontera continental para establecer su cuartel general en la ciudad de Monterrey, México, donde presumiblemente aguarda un cruce de máxima exigencia ante los Países Bajos.
El estratega marroquí dispuso sobre el rectángulo de juego toda su artillería pesada, reactivando la sociedad de moda del torneo conformada por Brahim Díaz e Ismael Saibari. Sin embargo, el guión estratégico saltó por los aires antes de cumplirse el primer cuarto de hora. Una acción de espuela del haitiano Joseph, que contó con la inestimable colaboración del arquero Yassine Bono, inauguró el electrónico desatando la sorpresa absoluta y la incredulidad en el banquillo magrebí.
La pausa de hidratación sirvió para reactivar las dinámicas colectivas de una Marruecos que subió el nivel de intensidad de forma notable. En las postrimerías del primer tiempo llegó la locura al Mercedes-Benz Stadium. Achraf Hakimi restableció la igualdad aprovechando un error del guardameta caribeño Johny Placide, pero la alegría fue efímera.
Apenas dos minutos después, Isidor firmó el gol del torneo al enganchar un misil teledirigido desde 30 metros de distancia sin apenas ángulo, superando a Bono para volver a adelantar a Haití.
La explosión de Saibari y el bautismo de oro de Gessime Yassine
Antes de enfilar el túnel de vestuarios, el flamante fichaje del Bayern Múnich, Ismael Saibari, volvió a restablecer las tablas en el luminoso al cazar un balón dentro del área chica. Tras el descanso, el poderío físico y el talento bruto de los Leones del Atlas terminaron por desinflar la resistencia de la mejor generación de futbolistas de la historia haitiana. Los africanos volcaron el terreno de juego a su favor, encadenando ocasiones claras en la frontal.
La entrada desde el banquillo del delantero Soufiane Rahimi terminó por inclinar definitivamente la balanza. El ariete fabricó el tercer tanto de la tranquilidad tras aprovechar una magnífica recuperación en el área de Chadi Riad y, al filo del pitido final, protagonizó una jugada memorable sobre la línea de fondo para regalarle el cuarto gol a la nueva perla del fútbol marroquí, el jovencísimo extremo del Estrasburgo Gessime Yassine.
La joven promesa, captada recientemente por la federación marroquí tras su paso por las categorías inferiores francesas, únicamente tuvo que empujar el esférico a la red para presentarse de manera oficial ante el planeta fútbol. Ya en el tiempo de descuento, Yassine Bono puso el broche de oro al espectáculo realizando una impresionante palomita para desviar un potente disparo de Duckens Nazon, certificando un triunfo vibrante en este 2026.
El verdadero campeonato del mundo arranca ahora para una Marruecos que ha demostrado ser humana en la fase de grupos, pero que atesora recursos individuales de sobra para postularse como un rival sumamente peligroso en las eliminatorias de Monterrey.
Por su parte, la Selección de Haití se despide del territorio estadounidense con los honores intactos y la cabeza alta, habiendo demostrado al mundo entero que el talento futbolístico prospera con fuerza en cualquier rincón del planeta. @mundiario