La transformación ambiental de las infraestructuras portuarias españolas encuentra en A Coruña uno de sus ejemplos más avanzados. La Autoridad Portuaria coruñesa ha dado un nuevo impulso a su estrategia de sostenibilidad con la ejecución de un amplio programa de inversiones orientado a mejorar la eficiencia energética, modernizar las redes de saneamiento y reducir el impacto ambiental de la actividad portuaria, todo ello financiado a través del Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia.
El balance provisional de las actuaciones resulta significativo: de los nueve proyectos incluidos en este programa, siete ya han sido finalizados, mientras que los dos restantes se encuentran actualmente en ejecución y afrontan su fase final. El conjunto de las inversiones alcanza los 2,3 millones de euros y se enmarca en las líneas de financiación destinadas a acelerar la transición ecológica y energética de los puertos españoles.
Uno de los hitos más recientes se produjo a comienzos de junio, con la finalización de las obras de implantación de sistemas de depuración en la red de aguas pluviales de la explanada A1 del Puerto Exterior de Punta Langosteira. Esta actuación permitirá mejorar el tratamiento de las escorrentías y reforzar la protección ambiental en una de las principales áreas operativas de la infraestructura portuaria.
Mientras tanto, en el puerto interior continúan los trabajos para conectar a una red de saneamiento separativa distintas instalaciones estratégicas ubicadas en el muelle de San Diego. Las obras afectan a los talleres de mantenimiento, al Depósito Franco y al edificio de usos múltiples de la Autoridad Portuaria, con el objetivo de optimizar la gestión de las aguas residuales y adecuar estas instalaciones a los estándares ambientales actuales.
Paralelamente, afronta su recta final otra de las actuaciones de mayor visibilidad: la mejora de la eficiencia energética del alumbrado exterior del muelle de San Diego. El proyecto contempla la sustitución progresiva de las luminarias convencionales por sistemas de bajo consumo y alta eficiencia, una línea de actuación que ya ha sido completada en otras áreas portuarias como A Palloza, Linares Rivas, el muelle del Este, el Centenario, el Puerto de Oza y el dique exterior de Punta Langosteira.
La renovación energética emprendida por la Autoridad Portuaria no se limita únicamente al alumbrado. El programa ha incluido también la ampliación y optimización de centros de transformación eléctrica, la redistribución de instalaciones energéticas y la modernización de infraestructuras críticas para garantizar un uso más eficiente de los recursos y una reducción progresiva de la huella de carbono de la actividad portuaria.
Entre las actuaciones ya concluidas figuran la segunda fase del cambio de iluminación del Puerto de Oza; la ampliación de potencia y redistribución eléctrica del muelle del Centenario; la reforma del centro de transformación de San Diego; la instalación del nuevo alumbrado del muelle del Centenario; la primera fase de iluminación del dique exterior; la renovación del alumbrado en los muelles de A Palloza, Linares Rivas y del Este; y la implantación de sistemas de depuración en Punta Langosteira.
Este conjunto de inversiones refleja una tendencia que se extiende por buena parte del sistema portuario europeo: la progresiva adaptación de las infraestructuras marítimas a los objetivos climáticos y energéticos fijados por la Unión Europea. En el caso de A Coruña, el elevado grado de ejecución alcanzado sitúa a la Autoridad Portuaria en una posición avanzada dentro de este proceso de transformación.
Más allá del impacto inmediato de las obras, la estrategia persigue consolidar un modelo portuario más eficiente, resiliente y compatible con los compromisos ambientales europeos. Un objetivo que, en un contexto de creciente exigencia climática y energética, se ha convertido ya en uno de los principales retos para el futuro de los puertos. @mundiario