Estados Unidos ha intensificado de forma extraordinaria su operación humanitaria en Venezuela tras los devastadores terremotos que han dejado ya al menos 920 muertos y más de 3.300 heridos. Washington ha movilizado aviones militares, buques de guerra, helicópteros, equipos especializados de rescate e imágenes satelitales, mientras el Departamento del Tesoro ha suspendido parcialmente algunas sanciones para facilitar la llegada de asistencia y fondos de emergencia.
La respuesta estadounidense a la tragedia que asola Venezuela supone el grueso de la ayuda internacional y la apuesta más estrecha para estabilizar la situación que asola al país sudamericano. Además de la ayuda económica inicial de 150 millones de dólares, la Administración de Donald Trump ha puesto en marcha uno de los mayores despliegues humanitarios y logísticos realizados por Washington en América Latina en los últimos años.
Mientras las cifras oficiales de víctimas siguen aumentando y las posibilidades de hallar supervivientes disminuyen con el paso de las horas, Washington ha decidido ampliar de forma sustancial su presencia sobre el terreno con medios militares, tecnológicos y humanitarios de gran envergadura. La Embajada de Estados Unidos en Caracas confirmó este viernes la llegada continuada de aeronaves, equipos y suministros especializados para reforzar las operaciones de emergencia.
“Nuestro apoyo al pueblo venezolano sigue avanzando. Aviones, equipos y suministros especializados continúan llegando al país para ayudar en las labores de búsqueda y rescate tras los terremotos”, señaló la misión diplomática en un mensaje publicado en sus redes sociales. “Cada equipo descargado trae capacidades críticas al terreno: herramientas de rescate, equipos médicos y recursos logísticos que permitirán acelerar las operaciones en las zonas más afectadas. Nuestro objetivo sigue siendo el mismo: trabajar contrarreloj para salvar vidas y ayudar a las comunidades impactadas”, reza el mensaje firmado por el encargado de negocios en el país sudamericano, John Barret.
Aviones C-17, helicópteros Chinook y buques de guerra
Según el Comando Sur de Estados Unidos (Southcom), la operación incluye el despliegue de dos aviones estratégicos C-17 de la Fuerza Aérea con equipos de búsqueda y rescate urbano procedentes de Los Ángeles (California) y Fairfax (Virginia), considerados entre los más experimentados del país. Una tercera aeronave transporta material logístico y sanitario hacia Caracas.
El componente aéreo se completa con aeronaves MV-22 Osprey del Cuerpo de Marines, encargadas de evaluar el estado de aeródromos e infraestructuras críticas en las zonas afectadas. Además, tres helicópteros CH-47 Chinook de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo despegarán desde Honduras para facilitar el traslado de rescatistas, equipos médicos y suministros hacia áreas aisladas o de difícil acceso. En el ámbito naval, Washington ha posicionado frente a las costas venezolanas el buque anfibio USS Fort Lauderdale y el USS Billings, dos unidades capaces de actuar como plataformas logísticas avanzadas y centros de coordinación para operaciones humanitarias.
???? | Hace un rato llegaron a Maiquetía dos helicópteros con militares estadounidenses. pic.twitter.com/nB1JiDVgLG
— Juan Kassabji (@JuanKassabjiT) June 26, 2026
La respuesta estadounidense incorpora también capacidades tecnológicas poco habituales en operaciones de este tipo. El Comando Sur informó de que la Fuerza Espacial de Estados Unidos está proporcionando imágenes satelitales de alta resolución para identificar las áreas más devastadas, evaluar daños estructurales y priorizar el despliegue de recursos.
Estas imágenes permitirán además detectar comunidades incomunicadas y mejorar la coordinación entre las autoridades venezolanas, los organismos internacionales y los equipos de rescate desplegados sobre el terreno. Washington sostiene que la misión se desarrolla en estrecha coordinación con el Gobierno venezolano y con socios internacionales, y no descarta ampliar el operativo en los próximos días.
Suspensión parcial de sanciones para facilitar la ayuda
Paralelamente al despliegue militar y humanitario, el Departamento del Tesoro ha anunciado una flexibilización temporal del régimen de sanciones sobre Venezuela. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió una licencia especial que autoriza hasta el próximo 23 de octubre todas las operaciones financieras directamente relacionadas con la respuesta al desastre.
La medida permitirá transferencias internacionales, pagos y procesamiento de fondos que, bajo el régimen sancionador vigente, habrían estado prohibidos. Según el Tesoro estadounidense, el objetivo es eliminar cualquier obstáculo administrativo o financiero que pueda retrasar la llegada de ayuda humanitaria. No obstante, Washington ha precisado que la licencia no supone el desbloqueo de activos congelados ni implica el levantamiento general de las sanciones económicas.
La suspensión parcial de sanciones se produce en un contexto de progresivo acercamiento entre ambos gobiernos tras la captura de Nicolás Maduro en enero y la posterior consolidación del Ejecutivo interino encabezado por Delcy Rodríguez. Durante los últimos meses, la Administración Trump ha ido relajando gradualmente algunas restricciones, reabriendo el espacio aéreo venezolano, levantando sanciones personales y flexibilizando las limitaciones sobre el sector petrolero, minero y financiero.
La catástrofe sísmica parece haber acelerado aún más esa dinámica. La rapidez y la magnitud de la respuesta estadounidense contrastan con las dificultades iniciales mostradas por las autoridades venezolanas para gestionar la emergencia, especialmente en La Guaira, donde las primeras 48 horas estuvieron marcadas por problemas de coordinación, escasez de medios y episodios de saqueos.
Precisamente, el Gobierno venezolano ordenó la militarización de varias zonas costeras pocas horas después de la llegada al país del mayor general Kevin J. Jarrard, responsable del Comando Sur en Venezuela y encargado de coordinar el operativo estadounidense.
Answering the Call
— LACoFD (@LACOFD) June 26, 2026
USA-2 international #USAR team members, including 71 members & six K9 teams from the #LACoFD, @LACoPublicWorks & @WeAreLAHealth are en route to Venezuela.
We are proud & thankful to represent the U.S. on this mission, bringing our expertise & compassion to… pic.twitter.com/ssNMMuc11g
Una tragedia de dimensiones históricas
El balance oficial difundido este viernes por las autoridades venezolanas sitúa ya la cifra de fallecidos en 920 personas y la de heridos en 3.360. Además, al menos 172 personas permanecen atrapadas bajo los escombros y cerca de 4.000 han perdido sus viviendas. Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales advierten de que el número real de víctimas podría ser considerablemente superior.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas estima que decenas de miles de personas continúan desaparecidas o incomunicadas, lo que convertiría a esta tragedia en uno de los peores desastres naturales registrados en América en lo que va de siglo, solo superado por el devastador terremoto de Haití de 2010.
.@Southcom respondiendo al llamado en Venezuela: El Comando Sur trabaja con el @StateDept para desplegar fuerzas del @DeptofWar y ayudar al pueblo venezolano tras los terremotos.
— USA en Español (@USAenEspanol) June 27, 2026
Fuerzas estadounidenses brindan apoyo logístico, aéreo y marítimo para las labores de rescate.…
Más de 1.400 infraestructuras han sufrido daños severos o han quedado completamente destruidas, según las autoridades venezolanas. En ese escenario, la ayuda internacional —y muy especialmente la estadounidense— se ha convertido para millones de venezolanos en la principal esperanza para salvar vidas y comenzar la reconstrucción. @mundiario