HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
El Imparcial 26 Jun, 2026 23:47

Aficionados iraníes viven con intensidad el empate ante Egipto

Rosarito, BC.- El silbatazo final dejó un sabor agridulce en un restaurante de comida iraní en Rosarito. Durante los 95 minutos del partido entre Irán y Egipto, que terminó con empate 1-1, unas 50 personas, en su mayoría de origen iraní, se reunieron para seguir el encuentro mundialista.

Un inicio lleno de emociones

La emoción comenzó apenas transcurridos cinco minutos, cuando Egipto abrió el marcador. Por unos instantes, el restaurante se convirtió en una auténtica tribuna: gritos, gestos de sorpresa y miradas de preocupación marcaron el arranque del encuentro. Sin embargo, la reacción de los aficionados no tardó en llegar.

Irán empató al minuto 14, lo que desató la euforia entre los presentes. La celebración se extendió hasta el medio tiempo, cuando los asistentes protagonizaron un espectáculo propio al entonar cánticos en persa, acompañados de aplausos que resonaron en todo el restaurante.

Aficionados de origen iraní siguieron con emoción el empate de su selección frente a Egipto en un restaurante de Rosarito, donde los cánticos y aplausos convirtieron el lugar en una auténtica tribuna mundialista. Foto: Carmen Gutiérrez.

Te puede interesar: Son casi mil elementos de seguridad los que resguardan a Selección de Irán en Tijuana

La tensión aumentó en el cierre del partido

La intensidad creció conforme avanzó el encuentro. En los últimos minutos, Irán logró marcar un segundo gol, pero la anotación fue anulada, lo que provocó inconformidad entre los aficionados.

De hecho, previamente ya se había invalidado otro tanto del conjunto iraní, situación que generó molestia y reclamos entre quienes seguían el partido con evidente frustración.

Entre aplausos y orgullo por su selección

Al concluir el encuentro, el empate fue recibido con aplausos y comentarios encontrados entre los asistentes.

Más que un restaurante, durante un par de horas el lugar se transformó en una pequeña extensión de las gradas iraníes, donde la identidad, la cultura y la pasión por el futbol estuvieron presentes en cada cántico, cada aplauso y cada emoción vivida frente a la pantalla.

Contenido Patrocinado