HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
El Diario 26 Jun, 2026 16:43

EPISD: Sabían de crisis pero lo ocultaron

La ex directora de finanzas del Distrito Escolar Independiente de El Paso (EPISD, por sus siglas en inglés) y su equipo tenían conocimiento del deterioro financiero del sistema pero no comunicaron los riesgos durante meses ni a la superintendencia ni a la mesa directiva, señaló el martes la auditora interna del distrito.

“Las conclusiones de esta revisión van más allá del exceso presupuestal en sí y reflejan fallas en la gestión del riesgo financiero y en los procesos de control presupuestal que limitaron la identificación oportuna, la comunicación y la mitigación de riesgos financieros significativos”, declaró la auditora interna Mayra Martínez en un informe presentado ante la mesa directiva.

Martínez afirmó que el EPISD necesita construir una cultura organizacional que aliente a los empleados a actuar al margen de la cadena de mando cuando detecten problemas graves.

“Probablemente se necesita más conciencia en el sentido de: si ves algo, dilo”, declaró Martínez ante la mesa directiva.

La fideicomisaria Mindy Sutton señaló que los hallazgos de la auditoría evidenciaron “incompetencia grave” en directivos anteriores, en aparente referencia a Martha Aguirre, quien fungió como directora de finanzas durante varios años y como superintendente interina de junio a diciembre de 2025.

La revisión de Martínez comenzó a principios de mayo, luego de que Aguirre informara al superintendente Brian Lusk sobre un déficit en crecimiento y presentara su renuncia. La auditora interna determinó que $10.3 millones en ahorros presupuestales y supuestos financieros no se concretaron, y que $11.1 millones en gastos adicionales se realizaron fuera del presupuesto aprobado por la mesa directiva para el ciclo 2025-26.

Los ahorros no realizados incluyeron casi $4 millones en iniciativas que el personal del distrito había determinado como inviables antes de que el presupuesto fuera adoptado en junio de 2025, según el informe de Martínez.

La mesa directiva tenía conocimiento de gran parte de los $11.1 millones en gastos adicionales aprobados tras la adopción del presupuesto, pero los costos no se incorporaron a los planes de gasto del distrito mediante enmiendas presupuestales.

“El presupuesto adoptado no funcionó como el mecanismo principal de autorización y control del distrito”, indica el informe de Martínez.

La auditora señaló que su informe incluye 18 recomendaciones para fortalecer la gobernanza, la supervisión financiera, la rendición de cuentas, la transparencia y los controles presupuestales.

Martínez indicó que entrevistó a los cinco miembros actuales de la mesa directiva, pero no a los dos que renunciaron recientemente –Daniel Call y Valerie Ganelon Beals– ni a miembros anteriores.

El informe formal de auditoría se dará a conocer dentro de 48 horas, una vez que Lusk y su equipo directivo elaboren un plan de acción correctiva.

Giro inesperado

La presentación de Martínez también detalló cómo el EPISD pasó de planear aumentos salariales en el presupuesto 2026-27 a principios de la primavera, a recortar cientos de plazas y congelar salarios apenas semanas después.

El fideicomisario Jack Loveridge, quien preside el comité de auditoría de la mesa directiva, afirmó que el informe identificó varias situaciones en las que Aguirre y miembros del departamento de finanzas tuvieron la oportunidad de informar a la mesa directiva y a Lusk sobre el déficit, pero decidieron no hacerlo.

“Habla de la cultura de una institución: no existe protocolo para actuar cuando tu jefe parece reacio a proporcionar información a la estructura de gobierno. Queremos cambiar eso como mesa directiva. Queremos asegurarnos de que la administración cuente con políticas claras. Si ves algo, dilo”, declaró Loveridge a El Paso Matters antes de la reunión.

Los problemas presupuestales del distrito salieron a la luz a principios de mayo, cuando Aguirre informó a Lusk que el déficit podría alcanzar decenas de millones de dólares al cierre del año escolar, que estaba a pocas semanas de concluir. Lusk ha declarado que Aguirre, quien fungió como superintendente interina antes de que él fuera contratado en diciembre de 2025, lo engañó deliberadamente sobre la situación financiera del EPISD.

En junio de 2025, la mesa directiva adoptó un presupuesto que contemplaba un déficit de $6 millones, a cubrirse con las reservas del distrito.

Para mediados de mayo, consultores externos contratados por el distrito estimaban que el déficit podría llegar a casi $53 millones para el ciclo escolar 2025-26 y hasta $42 millones para 2026-27, lo que habría agotado la mayor parte de las reservas del EPISD de no haberse realizado recortes significativos para el año entrante.

Recortes de plazas

Como parte del plan de estabilidad financiera del distrito, los fideicomisarios aprobaron una reducción de personal y recortes más amplios de plazas orientados a alinear los gastos con los ingresos y los niveles de matrícula, que han venido disminuyendo por más de una década.

En total, el distrito eliminó más de 800 plazas, incluyendo cientos de vacantes, mientras realizaba 244 despidos y reducía los gastos en aproximadamente $57 millones.

Algunos de los empleados afectados ya han sido reubicados en otros puestos del distrito, lo que redujo el número de despidos a 195, informó Patricia Cortez, directora de gestión de capital humano del EPISD, durante la reunión del martes.

Estas medidas redujeron sustancialmente el déficit, aunque no lo eliminaron. La mesa directiva adoptó finalmente un presupuesto para 2026-27 con aproximadamente $518.6 millones en ingresos y $522.9 millones en gastos, lo que proyecta un déficit de aproximadamente $4.3 millones.

Si bien la crisis inmediata fue desencadenada por un déficit de un solo año que se permitió crecer por meses antes de que se informara al liderazgo del EPISD, la situación fiscal del distrito venía deteriorándose desde hace varios años, según cifras presentadas por Martínez en su informe.

Tras ser nombrada superintendente en 2022, Diana Sayavedra propuso –y la mesa directiva adoptó– cuatro presupuestos deficitarios consecutivos. Entre 2010 y 2021, el EPISD había registrado tres años de gasto deficitario.

El fondo de balance no asignado del distrito –esencialmente sus ahorros disponibles– ascendía a $125.2 millones cuando Sayavedra asumió el cargo en febrero de 2022.

El último presupuesto de Sayavedra, correspondiente al ciclo fiscal 2025-26 –elaborado mientras ella se retiraba bajo presión de la mayoría de la mesa directiva– habría dejado las reservas del distrito con una reducción de $30 millones desde su llegada.

“Esta no es una institución financieramente sana”, afirmó Loveridge al referirse a los déficits y al agotamiento de los ahorros durante la gestión de Sayavedra.

Loveridge fue designado miembro de la mesa directiva en 2024 y formó parte inicialmente de una minoría de tres integrantes que cuestionaba el liderazgo de Sayavedra, mientras ella contaba con el respaldo de cuatro miembros. Las elecciones de mayo de 2025 resultaron en una mayoría de 5 a 2 más crítica de Sayavedra, quien se retiró en junio de 2025.

Los ingresos y gastos reales descubiertos a partir de mayo de 2026 redujeron el fondo de balance no asignado en otros $44 millones, dejando al EPISD con un estimado de $60.3 millones en dicho fondo. Eso representa una disminución del 52% en cinco años.

Reducciones en otros distritos del condado

Los otros dos grandes distritos escolares de El Paso también han reducido buena parte de sus fondos de balance en ese período.

La Legislatura estatal no incrementó la asignación por alumno entre 2019 y 2025, lo que dejó a los distritos escolares de Texas con dificultades en un período en que la inflación acumulada alcanzó el 26%.

El EPISD, el Socorro ISD y el Ysleta ISD optaron por utilizar sus ahorros en lugar de reducir gastos para equipararlos a sus ingresos en los últimos años. Antes del ciclo 2025-26, el Socorro ISD había registrado presupuestos deficitarios durante 10 años consecutivos.

El fondo de balance no asignado del Socorro ISD disminuyó un 61% entre los ciclos fiscales 2022 y 2025, mientras que el del Ysleta ISD cayó un 45% en ese mismo período, según cifras presentadas por Martínez ante la mesa directiva del EPISD.

Los fideicomisarios del Ysleta adoptaron un presupuesto para 2026-27 que reduciría el fondo de balance no asignado del distrito a $4.5 millones.

Contenido Patrocinado