Colombia y Congo le cambiaron el pulso al Grupo K del Mundial 2026 en una noche que dejó golpes de autoridad, tensión hasta el final y una confirmación: en esta Copa del Mundo no hay nombres pequeños cuando la clasificación está en juego.
En Miami, Colombia salió a jugar contra Portugal como si necesitara la victoria, aunque el empate le bastaba para asegurar el liderato. Frente a la Portugal de Cristiano Ronaldo, la Selección cafetera sostuvo un partido de carácter y concentración.
No se desordenó cuando los lusos intentaron acelerar, no se escondió cuando el balón pasó por los pies de sus figuras y tampoco renunció a atacar.