Las tensiones estallaron el sábado cuando la desesperación aumentaba entre los residentes del estado venezolano de La Guaira, donde rescatistas y civiles buscaban sobrevivientes de los sismos, mientras el número de muertos subía bruscamente a mil 430.
El gobierno de Venezuela informó que las familias reportaron al menos 68 mil 900 personas desaparecidas, tres días después del devastador golpe de dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que azotaron a la nación sudamericana.