La cifra de personas fallecidas por los dos terremotos que sacudieron Venezuela el pasado miércoles aumentó a mil 430, mientras que los heridos ascienden a 3 mil 238, de acuerdo con el más reciente balance presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
Las autoridades informaron que más de 30 mil elementos, entre militares, policías, rescatistas, médicos, paramédicos y psicólogos, participan en las labores de atención a la emergencia, principalmente en el estado de La Guaira, la zona con mayores daños.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estimó que hasta 6.76 millones de personas podrían resultar afectadas por el desastre. Con apoyo de imágenes satelitales y herramientas de inteligencia artificial, la agencia detectó que el 31.5 por ciento de las edificaciones de Catia La Mar presentan daños estructurales.
Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) calculó que las pérdidas en viviendas y activos económicos ascienden preliminarmente a 6 mil 700 millones de dólares, aunque la estimación no contempla los costos de reconstrucción ni los daños a la infraestructura pública.
Mientras continúan las labores de búsqueda, un nuevo sismo de magnitud 4.8 se registró este sábado frente a la costa venezolana, con epicentro en el mar, a unos 30 kilómetros de El Limón, estado Aragua, y una profundidad de 10 kilómetros. El movimiento fue perceptible en Caracas.
Las autoridades reportaron que más de mil 600 rescatistas internacionales han llegado al país a bordo de 17 vuelos, mientras se espera el arribo de otros 25 vuelos con personal especializado en las próximas horas. Entre los equipos de apoyo se encuentran brigadas de México, Estados Unidos, España, Colombia, Ecuador, Chile, Italia, Suiza, Países Bajos, República Dominicana y El Salvador.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, sostuvo reuniones con especialistas estadounidenses para coordinar las operaciones de rescate y confirmó que previamente conversó con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con el secretario de Estado, Marco Rubio, quienes ofrecieron respaldo mediante el envío de equipos especializados y asistencia humanitaria.
Las labores de rescate entran en una etapa crítica al cumplirse más de 72 horas desde los terremotos, periodo en el que disminuyen considerablemente las probabilidades de encontrar sobrevivientes bajo los escombros.
En La Guaira continúan las escenas de desesperación. Familiares permanecen junto a edificios colapsados esperando noticias de personas desaparecidas, mientras los rescatistas mantienen la búsqueda en estructuras que quedaron completamente destruidas.
El gobierno venezolano mantiene restringido el acceso al estado de La Guaira para facilitar el paso de maquinaria pesada y de los vehículos de emergencia, además de evitar congestionamientos en la zona del desastre.
La emergencia también ha impactado a ciudadanos extranjeros. Colombia confirmó de manera preliminar la muerte de 24 de sus nacionales y repatrió a 47 colombianos, mientras que Chile confirmó el fallecimiento de un ciudadano. República Dominicana habilitó un vuelo humanitario para evacuar a sus connacionales desde el aeropuerto de Valencia hacia Santo Domingo.
Ecuador anunció el envío de un nuevo contingente integrado por 60 bomberos y dos binomios caninos, que se suman a los equipos desplegados previamente para apoyar las tareas de localización de sobrevivientes.
Las autoridades venezolanas informaron que más de 73 mil familias han recibido asistencia directa y reiteraron el llamado a la población para no trasladarse a las zonas más afectadas, con el fin de permitir el avance de las operaciones de rescate y recuperación.