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El Imparcial 28 Jun, 2026 09:34

Entró al seminario porque un amigo lo invitó a estudiar la preparatoria; Obispo de Mexicali celebra 40 años de servicio

Mexicali,B.C.-Una invitación para estudiar la preparatoria en un seminario cambió el rumbo de la vida de Enrique Sánchez Martínez. Cuatro décadas después de ser ordenado sacerdote, el hoy obispo de Mexicali asegura que nunca buscó ese cargo, pero entendió que debía responder al llamado de la Iglesia.

Crecer en un pueblo donde aún no había electricidad y asistir cada domingo a misa de la mano de su madre y su abuela marcaron el inicio del camino que, cuatro décadas después, llevaría a Monseñor Enrique Sánchez Martínez a convertirse en obispo de Mexicali.

Originario de Cuencamé, Durango, el obispo recordó que su primer acercamiento con la Iglesia ocurrió desde la infancia en la parroquia de San Antonio de Padua, donde recibió los sacramentos del bautismo, la primera comunión y la confirmación.

Foto: Juan J. Morales

Mi mamá y mi abuela materna me acercaron a la Iglesia; me llevaban a misa los domingos”, recordó Sánchez Martínez.

El obispo compartió que su vocación no nació de un día a otro sino que su vocación comenzó a tomar forma a los 14 años, cuando un amigo lo invitó a conocer el seminario y cursar la preparatoria.

Entré al seminario por la invitación de un amigo. No me invitaba a ser padre, me invitaba a estudiar la preparatoria. Poco a poco fui creciendo, madurando y entendiendo lo que significaba el sacerdocio”, explicó.

El trabajo de un obispo

Actualmente, Monseñor Enrique Sánchez Martínez encabeza una diócesis que abarca Mexicali, San Felipe, el Valle de Mexicali, San Luis Río Colorado y Puerto Peñasco, con más de 190 sacerdotes y alrededor de 110 parroquias.

El representante parroquial explicó que la principal responsabilidad de un obispo es cuidar y acompañar a la diócesis, desde los sacerdotes y las comunidades parroquiales hasta las problemáticas sociales que afectan a la población.

“El obispo es el que tiene que estar atento, cuidar su diócesis, a los sacerdotes, a la gente, a las parroquias y también a lo que sucede en la sociedad”, señaló Sánchez Martínez, a la vez que añadió que, al igual que un pastor con su rebaño, en ocasiones debe ir al frente guiando, otras caminar en medio para conocer las necesidades de las personas y, cuando es necesario, permanecer atrás para ayudar a quienes se han rezagado.

El cambio

Sánchez Martínez relató que ingresar al seminario también representó un cambio radical en su vida ya que pasó de vivir en una comunidad rural en la ciudad de Durango, a moverse en distintos entornos donde comenzó a conocer nuevas realidades y ampliar su visión del mundo.

Todo cambió desde que entré al seminario. Venía de un pueblo donde no había ni luz, y llegar a la ciudad fue un proceso de apertura y de conocer otros ambientes”, comentó el obispo.

Tras ser ordenado sacerdote, Sánchez Martínez explicó que desarrolló la mayor parte de su ministerio en la Arquidiócesis de Durango, donde desempeñó diversas encomiendas asignadas por el obispo.

Años más tarde fue nombrado obispo auxiliar de esa misma arquidiócesis, posteriormente obispo de Nuevo Laredo y, hace casi tres años, el Papa lo designó como obispo de la Diócesis de Mexicali en la catedral de Nuestra Señora de Guadalupe.

Sánchez Martínez explicó que nunca buscó ocupar ese cargo y que su nombramiento llegó como parte del proceso de discernimiento de la Iglesia.

Yo nunca busqué ser obispo. Al contrario, no me gustaba esa idea, pero entendí que cuando Dios llama también da la fuerza para responder”, expresó.

El próximo 29 de junio cumplirá 40 años de ministerio sacerdotal, aniversario que, dijo, le ha permitido reflexionar sobre el camino recorrido más que celebrar logros personales.

“Simplemente hice lo que tenía que hacer. Siempre procuré desempeñar con empeño la misión que la Iglesia me encomendó”, señaló el obispo.

El reto de la Iglesia ante los jóvenes

Respecto a las nuevas generaciones, el obispo reconoció que la Iglesia enfrenta el reto de encontrar nuevas formas de acercarse a los jóvenes sin perder la esencia del Evangelio.

Sánchez Martínez consideró que los cambios generacionales avanzan con mayor rapidez, especialmente en ciudades fronterizas como Mexicali.

Los valores son los mismos, pero hay que saber plantearlos y pedirlos de otra manera”, expresó el obispo

Después de la pandemia, muchos adolescentes y jóvenes han regresado a participar en las actividades de la Iglesia; todavía existe el desafío de llegar a quienes permanecen alejados.

“Es un gran reto cómo hacer que el Evangelio sea atractivo para los jóvenes y cómo hacer que la Iglesia también sea atractiva para ellos”, afirmó Sánchez Martínez.

A unos días de cumplir 40 años de ministerio sacerdotal, el obispo aseguró que no mide su trayectoria por los cargos o reconocimientos obtenidos, sino por haber procurado cumplir con la misión que le fue encomendada.

Simplemente hice lo que tenía que hacer. Nunca busqué ser obispo; siempre procuré desempeñar con empeño la misión que la Iglesia me encomendó”, concluyó el obispo de Mexicali.

La misa conmemorativa por sus 40 años de ministerio sacerdotal se celebrará el próximo lunes 29 de junio, a las 13:00 horas, en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe.

Foto: Juan J. Morales
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