La justa mundialista 2026 promete convertirse en uno de los mayores motores económicos para México; además de recibir a millones de aficionados, el torneo impulsará la realización de más de seis mil eventos de negocios en el país, consolidando al futbol como una plataforma para generar alianzas comerciales, atraer inversiones y fortalecer las relaciones entre empresas nacionales e internacionales.
Así lo afirmó Haide Escorcia, especialista en estrategias de relacionamiento empresarial, quien explicó que el Mundial trasciende el ámbito deportivo y representa una oportunidad para conectar a empresarios, ejecutivos y emprendedores de distintos sectores.
“El Mundial no es solamente un evento deportivo; es un fenómeno cultural que reúne a personas de diferentes países e industrias. Ese contexto abre la puerta para construir relaciones de largo plazo y generar oportunidades de negocio”, señaló.
Escorcia destacó que el turismo de reuniones representa actualmente cerca del 2% del Producto Interno Bruto (PIB) de México, con alrededor de 300 mil eventos organizados cada año; sin embargo, la celebración del certamen internacional elevará significativamente esa actividad gracias al interés de empresas que buscarán aprovechar la presencia de visitantes y líderes de distintas industrias.
La especialista explicó que las compañías ya no enfocan sus estrategias únicamente en conseguir boletos para los partidos, sino en desarrollar experiencias que permitan acercarse a clientes y socios comerciales en un ambiente distinto.
“Hoy las empresas buscan crear espacios donde las personas puedan conversar, intercambiar ideas y construir relaciones. El futbol funciona como un punto de encuentro que facilita esas conexiones”, comentó.
Uno de los retos será la limitada disponibilidad de entradas para los encuentros mundialistas. Por ello, muchas organizaciones ya preparan actividades paralelas para aprovechar el ambiente que generará el torneo.
“Ni siquiera el dos por ciento de los ejecutivos podrá asistir a un partido. Eso obliga a las empresas a buscar nuevas formas de vivir el Mundial y crear espacios de convivencia fuera de los estadios”, explicó.
Entre esas actividades destacan encuentros empresariales, conferencias, experiencias gastronómicas y foros especializados sobre innovación, inteligencia artificial, tecnología, ciberseguridad y transformación digital.
Para Escorcia, el éxito de estos espacios radica en ofrecer experiencias de valor y no únicamente presentaciones comerciales.
“Hoy nadie quiere escuchar un discurso de ventas. Lo que realmente genera impacto son las conversaciones, el intercambio de ideas y las experiencias compartidas”, afirmó.
Con México como una de las sedes de la Copa del Mundo, el país se prepara para recibir una intensa agenda de encuentros empresariales que dejarán un legado económico más allá de los partidos, demostrando que el mayor torneo de futbol del planeta también puede convertirse en un catalizador para el desarrollo de nuevas oportunidades de negocio.