El número de desplazados por la violencia generada por el narcotráfico en la Sierra Tarahumara va en aumento. De acuerdo con organizaciones civiles y especialistas, en Chihuahua se estima que han huido en 2026, entre 800 y mil 500 personas.
Sólo entre el 24 y 25 de febrero pasado, más de 200 familias se vieron forzadas a salir de la zona de Atascaderos, en Guadalupe y Calvo, lo que afectó a por lo menos a 600 indígenas, principalmente rarámuris y habitantes de localidades serranas.
Una Misión de Observación, conformada por organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales, documentó que el desplazamiento forzado interno chihuahuense creció 300 por ciento entre 2021 y 2025.
El informe señaló que centenares de personas han sido expulsadas desde finales de febrero de la zona conocida como el Triángulo Dorado y se han refugiado en los municipios de Parral, Delicias y la capital de Chihuahua.
También te puede interesar: Ubican a tigre de bengala que escapó en Tepetlaoxtoc bajo resguardo de Semarnat
“Las personas salen con lo que tienen puesto, no llevan alimentos, enfrentan situaciones graves de salud. Dentro de los patrones de violencia en esta disputa territorial está también el reclutamiento forzado, torturas, asesinatos y desapariciones”, detalló Víctor Hugo López, secretario ejecutivo de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los derechos para Todas, Todos y Todes (Red TDT).
Alertan de la situación
El sacerdote jesuita de la parroquia de Cerocahui, Javier Ávila, conocido como Padre Pato, indicó que la violencia en la región sigue igual que cuando asesinaron a sus compañeros, los clérigos Joaquín Mora y Javier Campos, hace cuatro años, por lo que sigue el éxodo; recientemente se habló de al menos 60 personas del municipio de Madera que tuvieron que huir del narco.
En las comunidades de la zona boscosa de dicho ayuntamiento –el Ejido Largo Maderal y La Norteña– grupos del crimen organizado utilizan la violencia y las amenazas para apoderarse de los ranchos, las tierras y los recursos forestales para la explotación de madera ilegal.
Existen reportes de que quienes se resisten a entregar sus propiedades o animales enfrentan amenazas de muerte, desapariciones o asesinatos de los líderes comunitarios o jefes de familia, por lo que los habitantes tienen que decidir si huyen o mueren.
La fuerte presencia criminal en Madera se hizo evidente en los recientes operativos de las fuerzas federales y estatales.
Recientemente, se localizaron narcocampamentos equipados para el entrenamiento táctico y tiro en zonas como el poblado de Cerro Alto, publicó la prensa local.
Grupos afectados en la Sierra Tarahumara
Las etnias más afectadas por esta crisis de desplazamiento forzado son integrantes de las etnias rarámuri, ódami, pima y guarijío de los municipios Guadalupe y Calvo, Guachochi, Balleza, Uruachi, Morelos, Chínipas, Batopilas y Urique.
La Fiscalía General de Chihuahua ha dicho que la cifra de desplazados de la Sierra Tarahumara es de aproximadamente 2 mil 500 habitantes, entre febrero y marzo de 2026.
También te puede interesar: Lluvia colapsa Puebla y deja inundaciones, árboles caídos y una persona sin vida
Aunque el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) no tiene cifras actualizadas, la más reciente corresponde a la Encuesta para Caracterizar a la Población en Situación de Desplazamiento Forzado Interno en el Estado de Chihuahua 2021 (ECADEFI-CHIH 2021), la cual revela que son 13 mil personas.