La emergencia por el doble terremoto que sacudió la costa central de Venezuela entra en una etapa crítica, mientras cientos de rescatistas nacionales e internacionales continúan buscando sobrevivientes entre edificios colapsados, con la esperanza de encontrar sobrevivientes.
Este lunes Naciones Unidas confirmó la adquisición de 10 mil bolsas para cadáveres, una medida preventiva ante la posibilidad de que el número de fallecidos alcance niveles críticos.
El anuncio refleja la magnitud del desastre que enfrenta el país cinco días después de los sismos de magnitud 7.2 y 7.5.
De acuerdo con el balance oficial más reciente, mil 719 personas han muerto, más de cinco mil resultaron heridas y alrededor de 15 mil 800 permanecen damnificadas, mientras miles continúan desplazadas por la destrucción de viviendas e infraestructura.
Búsqueda intensa
Aunque las primeras 72 horas suelen considerarse decisivas para localizar personas con vida tras un terremoto, las autoridades venezolanas y organismos internacionales mantienen las operaciones de rescate.
El coordinador humanitario de la ONU en Caracas, Gianluca Rampolla, explicó que los equipos siguen recibiendo indicios de personas atrapadas bajo los escombros, razón por la cual las labores no han sido suspendidas.
La situación, sin embargo, se ha vuelto más compleja, desde el terremoto inicial se han registrado más de 600 eventos sísmicos y cientos de réplicas, incluida una ocurrida durante la madrugada del lunes.
A eso se suma que una tormenta tropical amenaza con intensificar las lluvias sobre las zonas devastadas, aumentando el riesgo para rescatistas y sobrevivientes.
Atención de la crisis humanitaria
La ONU también anunció la instalación de tres centros de atención humanitaria en La Guaira, donde se ofrecerán alimentos, agua potable, atención médica, servicios de saneamiento, protección y apoyo psicológico para las familias que perdieron sus hogares.
Vanessa May, responsable de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios en Venezuela, explicó que muchas personas enfrentan una realidad completamente distinta tras perder su vivienda.
“Pasar de tener una casa a vivir en un refugio temporal no será fácil”, señaló la funcionaria, quien añadió que, además de alimentos y medicinas, muchas familias necesitan acompañamiento emocional.
Las autoridades internacionales anticipan que, una vez concluyan las tareas de búsqueda, comenzará una segunda fase enfocada en retirar escombros, evaluar daños en escuelas y hospitales y definir dónde podrán ser reubicadas miles de familias.
Entre la esperanza y el duelo
En La Guaira, el estado más golpeado por los terremotos, la escena se encuentra marcada por familiares que permanecen frente a edificios derrumbados esperando noticias.
Según reportes desde la zona, muchas personas se resisten a abandonar los puntos de búsqueda mientras los equipos de rescate continúan trabajando contrarreloj entre estructuras inestables y nuevas réplicas sísmicas.
Al mismo tiempo, el gobierno venezolano informó que 90% del servicio eléctrico ya fue restablecido en La Guaira, aunque persisten severos daños en edificios, carreteras y servicios públicos.
La emergencia permanece abierta y las autoridades internacionales insisten en que el balance de víctimas aún podría modificarse conforme avancen las labores de rescate y recuperación.