La experiencia de volar comienza mucho antes del despegue y, ahora, también busca conquistar el paladar. Como parte de su estrategia para ofrecer un servicio cada vez más personalizado, Aeroméxico presentó una alianza con Bobo Burgers para llevar una hamburguesa gourmet a los pasajeros de Clase Premier en vuelos de más de tres horas.
Durante la presentación, Andrés Castañeda, vicepresidente ejecutivo Digital, Experiencia al Cliente y Mercadotecnia de Aeroméxico, explicó que esta colaboración forma parte del propósito de la aerolínea de brindar “experiencias extraordinarias” en cada punto de contacto con sus clientes.
“Cada uno de los toques que tenemos con nuestros pasajeros es una oportunidad para sorprenderlos”, señaló el directivo al presentar esta nueva propuesta gastronómica, que estará disponible mediante el sistema de preorden de alimentos.
Los pasajeros podrán seleccionar la hamburguesa desde el sitio web, la aplicación móvil o el correo electrónico que reciben para realizar el check-in, hasta 24 horas antes de su vuelo.
El platillo estará disponible exclusivamente para quienes viajen en Clase Premier en rutas con una duración superior a las tres horas.
Castañeda destacó que el desarrollo del producto tomó alrededor de ocho meses de pruebas para garantizar que la experiencia gastronómica mantuviera la calidad esperada, pese a los retos que implica servir alimentos a más de 10 mil pies de altura.
“Más de mil clientes ya la probaron durante la etapa piloto y hemos recibido comentarios extraordinarios, tanto por la calidad del producto como por la forma en que se entrega a bordo”, comentó.
La colaboración también responde a la estrategia de Aeroméxico de impulsar marcas mexicanas que destacan por la calidad de sus productos. El directivo recordó que la aerolínea ha integrado en los últimos años a diversos socios nacionales en proyectos relacionados con gastronomía, diseño e imagen, con el objetivo de proyectar el talento mexicano entre los más de 25 millones de pasajeros que transporta cada año.
Por su parte, Carlos Salame, fundador de Bobo Burgers, reconoció que adaptar una hamburguesa para consumirse durante un vuelo representó uno de los mayores desafíos para la marca.
Explicó que fue necesario replantear ingredientes, tiempos de calentado y hasta el comportamiento de algunas salsas debido a los cambios de presión y temperatura propios de la cabina de un avión. El objetivo era lograr que la experiencia se acercara lo más posible a la que ofrece el restaurante en tierra.
La incorporación de esta hamburguesa también aprovecha la evolución de la plataforma de preselección de alimentos de Aeroméxico, cuyo uso pasó del 30 al 60 por ciento de los pasajeros de Clase Premier en el último año.
Gracias a esta herramienta, la aerolínea puede ampliar la variedad de menús disponibles y ofrecer opciones estacionales o desarrolladas en colaboración con marcas especializadas.