Ninguno de los dos grandes empresarios que apoyaron en 2022 a Francisco Cervantes a la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial pudo anticipar lo que sucedería: su entrega total al expresidente Andrés Manuel López Obrador y, menos aún, que en el proceso la parte más oscura del régimen, vinculada al crimen organizado, fuera penetrando al llamado CCE y colocando a sus piezas en todo el país. Cervantes, servil como pocos, no vio lo que estaba sucediendo ante tanta genuflexión cuando comenzaron a infiltrar empresarios ligados al crimen organizado en los consejos réplica en el país.
En el sector empresarial hay quienes detectaron la presencia de empresarios con dudoso respaldo y están contratando empresas que les ayuden a investigarlos. Pero hay muchos más que aún no se han percatado de que su medio ha sido infiltrado. Tampoco está claro si en el CCE, que agrupa a 14 organizaciones cúpula del sector privado, que representan cerca del 80 por ciento de la riqueza nacional, se han percatado del cáncer que comienza a infectarlos ante la estrategia de políticos y criminales que están dispuestos a disputarles el poder económico.