HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
AM 24 Mar, 2026 06:04

De la ocurrencia a la planeación: revivir el NAIM (Segunda parte)

La mejor obra de infraestructura que necesita México para crecer es la misma que destruyó Andrés Manuel López Obrador: el aeropuerto de Texcoco, esa obra que fue diseñada por el mejor arquitecto del mundo, Norman Foster. El engaño para el “pueblo bueno” fue decir que en el proyecto había corrupción, que las pistas se hundirían en el lago, que era mejor tener tres aeropuertos: el AICM Benito Juárez, el Felipe Ángeles, en Santa Lucía, y el aeropuerto de Toluca.

Tan grande fue la mentira que, a la fecha, nada funciona: el Benito Juárez, establecido en los llanos de Balbuena hace más de 100 años como primer aeródromo, vive sus peores días. De haber llegado a operar con 52 millones de pasajeros en su máximo aforo, hoy tiene un 20 % menos de pasaje y, según la mayoría de los usuarios, es una vergüenza de terminal. Se suponía que, al llegar la nueva terminal del NAIM, cerraría sus pistas para dejar que el HUB proyectado pudiera llegar, de entrada, a 70 millones de pasajeros. Con la posibilidad de crecer hasta 130 millones en dos décadas.

El aeropuerto de Santa Lucía es una instalación con buenas pistas, con instalaciones nuevas, pero ineficientes. La terminal apenas tiene 14 salidas y la lejanía lo hace incómodo para los capitalinos. Jamás llegará a ser el HUB que necesitaba México para competir con Panamá o Miami. Cada vez que un pasajero paga su TUA (Tarifa de Uso de Aeropuerto), el dinero que ingresa al Benito Juárez va para pagar la deuda que tenía el país con inversionistas nacionales y extranjeros.

Si la administración de Claudia Sheinbaum quisiera despertar el apetito por la inversión en México, bastaría con revivir el proyecto. El primer obstáculo sería la presencia de Andrés Manuel López Obrador en la vida política. Como Jefa de Gobierno de la CDMX, la Presidenta debe saber lo que le costó a su ciudad y al país la política mezquina de tumbar esa obra. Otros presidentes tomaron decisiones para separarse del pasado. De un plumazo, Sheinbaum podría colocarse del lado de los mexicanos, aunque tuviera que romper con el pasado. A los “bonistas” se les debían 6 mil millones de dólares en 2018. Se les pagaron mil 800 y aún queda pagar el saldo que se vence en 2047. Lo que se perdió fue más, mucho más que esos 6 mil millones de dólares.

Un buen HUB puede añadir más de 3 puntos anuales al PIB del país con el paso de los años. Hay países que se desarrollaron con magníficos proyectos aeroportuarios, como Dubai y Singapur. Se calcula que, para Dubai, su aeropuerto representa el 25 % de su economía. Antes de la guerra era el aeropuerto de mayor tráfico en el mundo. Para Singapur, que tiene la mejor calificación mundial, Changi representa el 10 % de su economía por los negocios que recibe la pequeña isla.

El NAIM iba a costar unos 16 mil millones de dólares cuando se inició su construcción. Sería un gran negocio para fondos de inversión, para fondos de retiro nacionales, para aseguradoras; ni siquiera se necesitan fondos públicos para rescatarlo. Altagracia Gómez Sierra, la asesora del proyecto “Plan México”, debe saber lo que significa para el país, lo mismo que sabe Carlos Slim y la mayoría de los grandes empresarios y los economistas del gobierno.

Contenido Patrocinado