La Selección Mexicana ya conoce a su rival para los dieciseisavos de final: será Ecuador, un equipo que llega con la etiqueta de ser uno de los adversarios más complicados del torneo. Sin embargo, antes de que ambos equipos se enfrenten en el Estadio Azteca, un factor fuera de la cancha podría jugar a favor del Tricolor.
Todo comenzó con la incertidumbre sobre qué selecciones avanzarían como los mejores terceros lugares. Entre los equipos que aún conservaban posibilidades aparecía Escocia, por lo que la clasificación definitiva de Ecuador tuvo que esperar hasta que concluyeran todos los escenarios posibles.