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Mundiario 01 Jul, 2026 05:21

Mercosur vira hacia Asia mientras trata de encajar las asimetrías del tratado con la UE

La cumbre semestral de Mercosur celebrada en Asunción ha dejado una fotografía de un bloque que busca acelerar su proyección internacional mientras afronta profundas discrepancias internas. El anuncio del inicio formal de las negociaciones para un acuerdo de libre comercio con Japón simboliza el nuevo rumbo estratégico del bloque sudamericano, decidida a reducir su dependencia de los mercados tradicionales y reforzar su presencia en Asia.

El movimiento llega apenas semanas después de la entrada en vigor provisional del acuerdo comercial con la Unión Europea, considerado el mayor hito económico del bloque en décadas. Sin embargo, el entusiasmo por esa apertura convive con un problema que amenaza con enturbiar su desarrollo: la falta de consenso sobre el reparto de las cuotas de exportación libres de aranceles concedidas por Bruselas.

Los cinco países que integran Mercosur —Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay— han decidido acelerar la búsqueda de nuevos socios comerciales en un contexto internacional marcado por la creciente fragmentación geopolítica y la incertidumbre económica. La negociación con Tokio, un mercado de más de 120 millones de consumidores y una de las principales economías del planeta, representa el paso más relevante de esa estrategia. Pero no es el único.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó que el bloque continúa avanzando en conversaciones con Canadá, Vietnam, India y Emiratos Árabes Unidos, mientras Brasilia mantiene en el horizonte una futura aproximación a China, principal socio comercial de varios países sudamericanos. La intención es construir una red de acuerdos que reduzca la vulnerabilidad del bloque frente a las tensiones comerciales internacionales y amplíe las oportunidades para sus exportaciones agrícolas, industriales y energéticas.

El acuerdo con la UE tropieza con el reparto de las cuotas

Paradójicamente, mientras Mercosur proyecta nuevas alianzas, todavía no ha logrado resolver uno de los aspectos más delicados del acuerdo alcanzado con la Unión Europea. El presidente paraguayo, Santiago Peña, expresó públicamente su malestar por la distribución de las cuotas de exportación sin aranceles correspondientes a productos como carne, arroz, miel, huevos y otros bienes agroalimentarios.

Paraguay reclama recibir el 25 % de esos contingentes, argumentando que las condiciones actuales perjudican especialmente a un país sin salida al mar, obligado a asumir unos costes logísticos superiores a los del resto de socios. Ante la ausencia de un mecanismo consensuado, las primeras autorizaciones se han adjudicado siguiendo el criterio de orden de llegada de las solicitudes, una solución provisional que Asunción considera profundamente injusta.

Peña lamentó que, una vez firmado el acuerdo con Bruselas, la cohesión interna del bloque haya quedado en entredicho. “Para el Paraguay, este acuerdo (con la UE) tiene un peso distinto: somos un país sin litoral marítimo y esa condición nos impone costos logísticos mucho más elevados que cualquier otro miembro del bloque. Las asimetrías no han desaparecido. La cancha no está nivelada para todos por igual”, sentenció el líder conservador.

Lula apuesta por reforzar Mercosur, Argentina insiste en flexibilizar el bloque

La ausencia del presidente argentino, Javier Milei, otorgó un protagonismo especial a Lula da Silva durante la reunión. El mandatario brasileño aprovechó la cumbre para defender un Mercosur más integrado y con mayor capacidad de actuación conjunta frente al nuevo escenario internacional.

En un discurso centrado en la cooperación regional, Lula insistió en que la fortaleza del bloque depende de mantener una posición común más allá de las diferencias ideológicas entre sus gobiernos. Como muestra de ese compromiso anunció que Brasil aportará 100 millones de dólares anuales durante la próxima década al Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur, instrumento destinado a financiar infraestructuras y reducir las diferencias económicas entre los socios.

La posición brasileña volvió a chocar con la estrategia del Gobierno argentino. Aunque Milei no asistió personalmente a la cumbre, su Ejecutivo mantuvo la línea que viene defendiendo desde su llegada al poder: flexibilizar las reglas internas de Mercosur para permitir que cada país pueda negociar acuerdos comerciales bilaterales con terceros Estados sin depender del consenso del bloque.

El canciller argentino, Pablo Quirno, reiteró que un arancel externo común demasiado rígido limita la competitividad internacional de los países miembros. Uruguay, que asume ahora la presidencia rotatoria de Mercosur, comparte parcialmente esa visión, aunque con un tono mucho más conciliador.  Su presidente, el izquierdista Yamandú Orsi, anunció que durante los próximos seis meses impulsará la implementación del acuerdo con la Unión Europea, la conclusión de las negociaciones con Ottawa y Abu Dabi y el avance de los contactos con India, Vietnam y Japón.

En el cónclave también participaron el presidente centroderechista Rodrigo Paz (Bolivia), y, por parte de los estados asociados, el ultra José Antonio Kast (Chile) y el derechista Daniel Noboa (Ecuador). Algunos mandatarios también sostuvieron encuentros bilaterales, por ejemplo, con el ministro de Exteriores de Alemania, Johann Wadephul.

Integración financiera y menos dependencia del dólar

Otro de los ejes planteados por Lula fue la integración financiera regional. El presidente brasileño defendió la posibilidad de extender el modelo del sistema de pagos instantáneos Pix al conjunto de Mercosur como herramienta para abaratar operaciones comerciales, fomentar el uso de monedas locales y disminuir la dependencia del dólar en las transacciones intrarregionales. La propuesta forma parte de la estrategia de Brasil para aumentar la autonomía económica del bloque frente a la volatilidad internacional y a la creciente rivalidad entre las grandes potencias.

Más allá de la economía, la cumbre también estuvo marcada por la actualidad política regional. Los presidentes dedicaron un minuto de silencio a las víctimas de los terremotos registrados ya hace una semana en Venezuela y expresaron su solidaridad con la población afectada. Asimismo, los mandatarios respaldaron al Gobierno boliviano frente a los bloqueos que paralizaron el país durante 50 días y reiteraron su apuesta por preservar la estabilidad democrática en la región.

La reunión concluyó con una idea que resume el momento que atraviesa Mercosur: el bloque quiere ampliar su presencia global y conquistar nuevos mercados, especialmente en Asia, pero antes deberá resolver las diferencias internas que siguen condicionando la aplicación de su acuerdo comercial más importante con Europa y definir un modelo de integración capaz de conciliar las visiones enfrentadas de sus principales socios. @mundiario

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