Los negociadores de Estados Unidos Steve Witkoff y Jared Kushner mantuvieron conversaciones positivas en Qatar y se están logrando avances en los diálogos técnicos con Irán, según un alto funcionario del Gobierno, mientras ambos países buscan convertir un acuerdo de paz interino en un fin permanente de la guerra.
Los dos estadounidenses estuvieron ayer en Doha como parte de las conversaciones indirectas en curso entre Washington y Teherán.
Un acuerdo firmado el mes pasado abrió la puerta a un período de negociación de 60 días, pero esos esfuerzos comenzaron con dificultades tras una serie de enfrentamientos por el Estrecho de Ormuz y los debates sobre la futura administración de esta vía marítima estratégica.
Las conversaciones entre funcionarios de Estados Unidos e Irán mediante mediadores continúan hoy, informó AFP, que citó a un diplomático no identificado.
Witkoff y Kushner no participan en esa fase de las conversaciones, según la agencia de noticias.
El Presidente de Estados Unidos, Donald, Trump envió a sus dos principales enviados a Qatar después de que Estados Unidos e Irán acordaran detener los ataques renovados sobre Ormuz a fines de la semana pasada.
Aun así, persiste la incertidumbre sobre el control del Estrecho, mientras la televisión estatal iraní informó que un buque extranjero encalló en aguas poco profundas en una "ruta no autorizada".
Funcionarios cataríes habían moderado las expectativas sobre esta nueva ronda de negociaciones y señalaron que Witkoff y Kushner no se reunirían directamente con sus homólogos iraníes.
El alto funcionario del Gobierno, que habló bajo condición de anonimato para actualizar el estado de las conversaciones, dijo que continúan registrándose avances en los diálogos técnicos paralelos, que están siendo llevados a cabo por representantes de menor nivel.
The Wall Street Journal, que citó a funcionarios estadounidenses no identificados, informó ayer por la noche que Trump decidió no reanudar una campaña militar amplia y comunicó a su equipo que no le molestaría si las negociaciones se extendieran más allá del plazo del 18 de agosto.
El Mandatario estadounidense busca no obstaculizar el proceso diplomático y considera suficiente ordenar ataques puntuales contra Irán cuando sea necesario, según el WSJ.
Entre los numerosos asuntos pendientes destaca la futura administración del Estrecho de Ormuz, que antes de la guerra canalizaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.
Irán ha insistido en que tendrá cierto grado de control sobre el tráfico marítimo en esa vía y ha dado señales de que algunos buques podrían tener que pagar tarifas para transitar, lo que eleva la tensión en las negociaciones.
Cualquier propuesta para imponer un cobro ha sido rechazada enérgicamente por Estados Unidos, Europa y la mayoría de los Estados árabes del Golfo.
El acuerdo interino establece que Irán no cobrará peajes durante 60 días, aunque deja abierta la posibilidad de que los buques deban pagar algún tipo de tarifa después de ese período.
El Estrecho de Ormuz permaneció prácticamente cerrado desde el inicio del bombardeo de Estados Unidos e Israel contra Irán a fines de febrero hasta el acuerdo de paz interino alcanzado el mes pasado.
Esa situación provocó un fuerte incremento de los precios de la energía y escasez de suministros.