El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF) advirtió la posibilidad de que las tensiones geopolíticas permanezcan elevadas por un periodo prolongado, lo que podría contribuir a un mayor debilitamiento de la actividad económica, la inversión y los flujos de comercio mundiales.
En una actualización de su balance de riesgos, publicada hoy, el Consejo dijo que es posible que se presenten "sorpresas" en la trayectoria de las condiciones financieras, tanto globales como locales, por consecuencia de futuras revisiones de la postura de la política monetaria a nivel global, así como de posibles correcciones en las valuaciones de algunos activos financieros.
"Aún persisten algunos riesgos globales cuya materialización podría incidir sobre la estabilidad financiera. De la mano de estos riesgos, las perspectivas para la actividad económica a nivel mundial podrían deteriorarse en el corto plazo", indicó en un comunicado con motivo de su sexagésima cuarta sesión ordinaria del 30 de junio de 2026.
Destacó que el panorama hacia delante para la economía global continúa sujeto a la incertidumbre asociada con la evolución y duración del conflicto en Oriente Medio y sus posibles repercusiones sobre los precios de los hidrocarburos y otras materias primas.
"La volatilidad en los mercados financieros a nivel global disminuyó de manera importante en abril ante la expectativa de una resolución del conflicto en Oriente Medio y el restablecimiento del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
"No obstante, su comportamiento se mantiene altamente sensible al resultado de las negociaciones en dicho conflicto, a los efectos sobre la inflación que pudieran reflejar dicho resultado, así como a los posibles cambios de expectativas sobre algunos segmentos del sector tecnológico", comentó el CESF.
Para México, el Consejo integrado por la Secretaría de Hacienda, Banxico y otras autoridades financieras anticipa una mayor expansión de la actividad económica durante el segundo trimestre del año, tras la contracción del trimestre anterior.
Sin embargo, prevé que prevalezcan condiciones de holgura en la economía, así como importantes riesgos a la baja derivados del complejo entorno global.
El CESF subrayó que el sistema financiero mexicano mantiene una posición sólida y resiliente que le permitiría absorber choques que pudieran derivarse de los riesgos asociados con la coyuntura actual, así como preservar un funcionamiento adecuado y estable ante su posible materialización.
"Si bien algunos intermediarios financieros no bancarios presentan indicadores de riesgo que sugieren vulnerabilidades financieras asociadas con su baja rentabilidad y menor liquidez, la exposición de la banca múltiple y del resto del sistema financiero a estos es baja, por lo que dicha situación no representa un riesgo para el sistema en su conjunto", sostuvo.