HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
El Economista 02 Jul, 2026 08:05

Caso FCE: la homofobia en el trabajo como violencia laboral

La denuncia de homofobia en el Fondo de Cultura Económica (FCE) evidencia cómo estos actos de discriminación hacia las poblaciones LGTBIQ son violencia laboral que impacta negativamente en la víctima y en el espacio de trabajo, advierte especialista.

“El tema del FCE entra dentro del concepto de violencia laboral porque irrumpe en la vida de esta persona como trabajadora del Fondo y no le permite disfrutar ni cumplir con sus derechos y obligaciones como persona trabajadora al interior de esta institución”, explica Alix Trimmer, fundadora de Laboral Interseccional (LAIN).

Te puede interesar

Víctor Santana, subdirector editorial en el FCE a cargo del programa y fondo editorial Tierra Adentro, publicó en sus redes sociales que el 18 de junio pasado recibió insultos homofóbicos en un chat de trabajo.

“La dirección decidió, primero, no intervenir, y después organizar un acto de revictimización para obligarme a ‘hacer las paces’ con la persona agresora. Por supuesto, no acudí a esa feria de humillaciones”, detalló Santana en su perfil de Instagram.

El escritor y editor tramitó una denuncia ante el Órgano Interno de Control del FCE para investigar estos hechos y la actuación de Taibo II, de acuerdo con el documento al que tuvo acceso Excélsior.

Violencia laboral por homofobia se repite ante inacción de autoridades: especialista

Los casos de violencia laboral por discriminación por orientación sexual no son hechos aislados sino que se repiten ante la inacción de las instituciones para sancionar a los agresores y de colegas que guardan silencio por temor a represalias, de acuerdo con la especialista.

“No es algo aislado, al contrario, es algo que sigue y sigue, que los actos de violencia en contra de las personas que integramos las poblaciones de la diversidad sexual y de género no han terminado, no cesan (...) porque hoy esos comportamientos encuentran ese respaldo en instituciones que deciden no hacer nada, en mecanismos de protección que no funcionan, en autoridades que no investigan o no resuelven y la gente agresora sabe que no va a pasar nada”, advierte Alix Trimmer.

En México sólo una de cada tres profesionales afirma que puede ser auténtico y mostrarse en su trabajo tal como es, de acuerdo con datos de Talent Trends 2025 de Michael Page.

La violencia laboral se refiere a las conductas -ya sea verbales, digitales, físicas- que afectan a una persona por ser quien es, en este caso por vivirse desde una orientación sexual disidente.

Todos los casos de homofobia son actos de violencia”, explica Trimmer.

La homofobia, en estricto sentido, se refiere a la discriminación que sufre un hombre gay por vivirse como homosexual. Las demás poblaciones LGBTI también son víctimas de comportamientos de discriminación, violencia y odio, precisa Trimmer.

Sólo el 25% de los encuestados por Michael Page cree que su lugar de trabajo es inclusivo.

Discriminación por orientación sexual "rompe ambientes laborales"

La discriminación por orientación sexual y expresión de género es una vivencia personal y cada víctima lo vive y le afecta de acuerdo con su individualidad y contexto.

“La forma de contestar sería cuáles son las afectaciones las que él está manifestando”, explica Trimmer.

En México, sólo 6% de los colaboradores en las organización dice que no ha experimentado discriminación en su trabajo.

La violencia laboral por homofobia repercute en el entorno de trabajo y el equipo al “romper el ambiente laboral” que se torna hostil, incómodo para la víctima y para otros compañeros y si no hay sanciones se pueden presentar más casos de discriminación y violencia.

“Quizá no se habían exteriorizado comportamientos violentos por parte de otras personas que ahora encuentran en este tipo de situaciones la razón para envalentonarse, y sienten que sus violencias pueden estar validadas y pueden llegar a ejercerlas”, advierte.

Entre los trabajadores que han vivido discriminación, un 58% se siente menos productivo, 50% tiene problemas en su progreso profesional, 49% padece estrés y burnout y el 47% se siente infravalorado, según datos de Talent Trends.

Además, se envía una señal de que el espacio laboral no es seguro para las personas LGBT+, quienes indirectamente podrían sentirse agredidas.

En el caso del FCE, se menciona que sólo un integrante del chat dijo en ese espacio que eran inadmisibles actos de homofobia en el trabajo.

Trimmer menciona que a los colegas de una víctima de violencia laboral no se les puede exigir un determinado comportamiento ni expresarse ante esos hechos, sobre todo porque también están sujetas a una relación laboral y podrían temer represalias.

Pero sí podrían utilizar otros canales como buzones de quejas e incluso denuncias anónimas para respaldar a la víctima.

El caso de los líderes de equipos es distinto pues sí tienen mayor responsabilidad de actuar antes estos actos de discriminación al estar frente a un grupo.

“Si no interviene sabiendo que una persona está viviendo esta serie de violencia puede, de alguna manera, estar contribuyendo a que esa violencia suceda, que ese ambiente laboral continúe”, añade Trimmer.

Consecuencias legales por actos de homofobia en el trabajo

Para los casos de violencia laboral por discriminación hacia poblaciones LGBT+ se contemplas diversas medidas en lo legal, todas en función de la decisión de la víctima a iniciar o no un proceso, de acuerdo con Trimmer:

  • La víctima puede dar por terminada la relación laboral por la violencia vivida con responsabilidad a cargo del patrón.
  • Tomar acciones penales en función del contexto y del caso pues la discriminación se considera un delito del que puede ser responsable personas físicas como las organizaciones.
  • Revisar qué medidas y sanciones establecen los protocolos internos, en caso de que existan.
Contenido Patrocinado