La muerte del futbolista palestino Saleem Al-Ashqar, de 32 años, ha provocado conmoción dentro y fuera del mundo del deporte. El guardameta, que defendía los colores del Khadamat Khan Younis, perdió la vida en el sur de la Franja de Gaza, un hecho que ha generado múltiples reacciones debido a las circunstancias que rodearon su fallecimiento y a la difícil situación que atravesaba su familia.
Uno de los aspectos que más ha impactado es que Al-Ashqar se había casado apenas cinco meses antes de su muerte y su esposa se encuentra embarazada del primer hijo de la pareja.