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Radar Inteligente
24 horas 03 Jul, 2026 00:01

El gobierno quiere engullirse NL y Chihuahua

El gobierno y Morena se engolosinan.

 

Van por Chihuahua y Nuevo León en 2027 y para ganar las elecciones siguen la misma estrategia: destruir la imagen de sus actuales gobernadores.

 

Por denuncias ciudadanas o periodísticas han encontrado debilidades, malos comportamientos y hasta desviaciones de Maru Campos y Samuel García.

 

Los dos casos han llegado a Palacio Nacional, donde la presidenta Claudia Sheinbaum ha opinado en sus mensajes mañaneros sobre las distintas versiones.

 

Esa disposición no se tiene contra los mandatarios propios, llámense Rubén Rocha Moya y otros señalados por autoridades de agencias de Estados Unidos.

 

En el caso de la chihuahuense, la mandataria ha pedido a la Auditoría Superior de la Federación (ASF. ¿Dónde quedó la autonomía?) o la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno investigar si hay conflicto de interés.

 

Según la información difundida, Maru Campos tiene participación en una empresa inmobiliaria y eso demostraría su doble personalidad, juez y parte.

 

Es decir, esas compañías tendrían contratos con el gobierno del estado y, ya lo sabemos, esa connivencia va contra todas las leyes, la ética y la moral públicas.

 

Con una acotación: Maru Campos milita en el Partido Acción Nacional (PAN) y ahora sufre la segunda embestida tras el operativo para destruir un narcolaboratorio con la supuesta injerencia de agentes estadounidenses.

 

Y EL FOSFO-FOSFO

 

El segundo caso es distinto.

 

Afectó a su imagen desde aquella promoción fosfo-fosfo de 2023, Samuel García sigue en campaña porque quiere promocionar a su esposa Mariana Rodríguez para gobernadora en 2027 y él mismo para presidente en 2030.

 

Además de esa campaña, y acaso para respaldarla, el mandatario de Movimiento Ciudadano (MC) habría desviado millones y millones a través de triangulaciones para llegar finalmente los recursos a despachos familiares.

 

La campaña morenista apenas empieza en ambos casos, pero cabe hacer una acotación más: tanto Maru Campos como Samuel García son militantes de oposición al Gobierno federal.

 

No hay registro de investigaciones similares contra mandatarios del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), pese a múltiples denuncias de corrupción y no se diga de relación con el crimen organizado.

 

Y aunque vengan del extranjero, como es el caso de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, de inmediato se le exonera y por eso el gobierno se niega a entregarlos a la justicia de Estados Unidos.

 

LIBERTAD SIN LEY

 

A las muchas omisiones del INE agregue usted otras:

 

De tiempo acá han aumentado los contratos con encuestadoras de aspirantes a todo cargo -gobernadores, diputados federales, alcaldes e inclusive regidores- para verse favorecidos.

 

Además, la compra de portadas en revistas supuestamente nacionales o locales donde aparecen los pretendientes con buena imagen física y entrevistas debidamente cubiertas.

 

Luego las reproducen en espectaculares por doquier.

 

¿Qué hacen el Instituto Nacional Electoral de Guadalupe Taddei o el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de Gilberto de Guzmán Bátiz?

 

Nada.

 

Argumentarán falta de denuncias y de pruebas y aquí entra otro elemento: ¿por qué la oposición no vigila y aporta pruebas a fin de someter, sobre todo a los morenistas, a la ley?

 

Por algo muy simple: carecen de infraestructura, sus camarillas se deshacen en pleitos internos, no tienen visión de Estado y mucho menos presencia en todo el país.

 

    @urenajose1

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