El 3 de julio se reportó que la Secretaría de Seguridad de Baja California Sur ha realizado 45 detenciones, tras el asesinato de dos agentes de inteligencia de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC).
El comunicado fue detallado por el titular de la secretaría, Laureano Carrillo Rodríguez. Los arrestos ocurrieron 8 días después de que se registraran los incidentes. Según los informes, los detenidos están vinculados de manera directa e indirecta con los casos de los agentes Manuel Enrique Guerrero Sánchez y Rubén López Orduño.
Los arrestos acontecieron en el Valle de Mexicali. Se destacó que entre los aprendidos hay dos funcionarios de la policía, uno activo y otro que había sido suspendido.