La designación de Miguel Riquelme como presidente municipal de Torreón no representa únicamente un relevo administrativo: significa el reacomodo del tablero político de Coahuila. Hay decisiones que cambian a las personas; otras modifican el equilibrio del poder. Ésta pertenece a la segunda categoría.
Desde la óptica del Go (juego nacido en China hace 2 mil 500 años), la cuestión no es quién derrota a quién, sino quién amplía su influencia y quién pierde espacios. Bajo esa lógica, ¿qué actores políticos ganan y cuáles pierden con el arribo de Riquelme a la presidencia municipal?