El veterano inicialista Paul Goldschmidt vive uno de los momentos más complicados de su carrera. El bateador de los New York Yankees llegó a 30 turnos consecutivos sin conectar de hit, una racha que lo coloca en el temido “club de la vergüenza” de la franquicia y lo iguala con una de las peores marcas ofensivas en la era moderna del equipo.
La sequía quedó consumada el 7 de julio de 2026, cuando Goldschmidt sufrió un “golden sombrero” —cuatro ponches en un mismo juego— frente a los Tampa Bay Rays. Con ese resultado, su promedio de bateo descendió hasta .261, muy lejos del .301 y del .933 de OPS que registraba antes de iniciar esta mala racha el pasado 25 de junio ante los Boston Red Sox.