El futbol de Costa Rica atraviesa uno de los episodios más delicados de los últimos años. Un caso de presunto narcotráfico terminó provocando la desafiliación del Municipal Liberia de la Primera División, una decisión que no solo impactó a la institución, sino también a todos sus integrantes, entre ellos el histórico entrenador paraguayo José Saturnino Cardozo y el delantero mexicano Érick “Cubo” Torres, quienes quedaron sin equipo de manera inesperada pese a no estar involucrados en la investigación.
Detalles del caso
El origen del escándalo se encuentra en la detención de Wilder Eusse Osorio, presidente e inversionista del Municipal Liberia.
El dirigente fue arrestado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica luego de que Estados Unidos solicitara su extradición.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la Administración para el Control de Drogas (DEA) lo señala por presuntamente formar parte de una organización dedicada al tráfico internacional de cocaína, además de enfrentar cargos por conspiración para fabricar y distribuir esa droga con destino al mercado norteamericano.
Tras la captura del directivo, la Federación Costarricense de Futbol inició una revisión sobre la situación administrativa del club.
Aunque los socios destituyeron a Eusse de la presidencia con la intención de desligar a la institución del proceso judicial, la investigación detectó inconsistencias legales y problemas relacionados con la transparencia financiera, por lo que el organismo determinó retirar la licencia de competencia al Municipal Liberia.
Como consecuencia, el equipo quedó desafiliado de la máxima categoría del balompié tico y no podrá participar en la temporada 2026-27.
La resolución golpeó directamente al plantel y al cuerpo técnico. José Saturnino Cardozo, quien dirigía al equipo desde hace varios meses, perdió su puesto de trabajo de un momento a otro.
La misma situación vivió el mexicano Érick “Cubo” Torres, así como sus compatriotas Raúl Vidal y Jesús Henestroza, quienes ahora deberán buscar un nuevo destino para continuar sus respectivas carreras profesionales.
Hasta el momento, ninguna autoridad ha señalado a Cardozo, al Cubo Torres o al resto de los futbolistas por alguna conducta irregular.
Todos ellos son considerados afectados indirectos de un escándalo que terminó por desaparecer deportivamente al Municipal Liberia.
El caso ha generado una enorme repercusión en Costa Rica, donde el futbol quedó salpicado por una investigación internacional que cambió por completo el futuro de un club de Primera División y de quienes formaban parte de su proyecto deportivo.