Ashleigh Hallam enseña inglés como segundo idioma en su biblioteca local en Indiana. Ahora el futbol le está enseñando español como segundo idioma.
Para ella, este Mundial no podría tener más sentido.
Hallam está entre un número considerable de personas angloparlantes en Estados Unidos que están haciendo algo estos días que podría considerarse un poco sorprendente: están siguiendo las transmisiones de los partidos del Mundial en español por Telemundo , aunque tienen poca idea -o, en algunos casos, ninguna idea- de lo que dicen los narradores.
"En realidad no puedo entender todo lo que dicen en Telemundo porque están hablando en español. Pero entiendes lo que está pasando", señaló Hallam.
Las cuentas son sencillas. Las cifras del censo muestran que cerca del 20 por ciento de Estados Unidos es hispano, y aun así Telemundo señala las mediciones de audiencia de Nielsen para mostrar que aproximadamente la mitad de los televidentes del Mundial en Estados Unidos han visto al menos alguna parte de algunos partidos en español. Cada partido del torneo ha estado disponible para los televidentes en Estados Unidos en inglés por Fox o FS1, en Telemundo o Universo en español, y hay opciones de streaming como Fox One o Peacock.
Entre las razones que suelen citar los televidentes que hablaron con The Associated Press en días recientes: la fascinación por el famoso grito de "¡goooooool!" del reconocido narrador argentino Andrés Cantor. Telemundo no se va a comerciales (como sí lo hace Fox) durante las muy criticadas pausas de hidratación. Las transmisiones, según algunos, son más entretenidas. Y en otros casos, es una decisión basada en el costo: Peacock, que incluye Telemundo, es más barato que Fox One.
Jackson Braunius, originario de Michigan, vio un partido de Estados Unidos la semana pasada desde un asiento en la barra de un asador en Miami Lakes, Florida. Dijo que casi no habla español -"sé 'cerveza'", señaló, mientras golpeaba su vaso de cerveza-, pero no le molestó en absoluto verlo por Telemundo.
"Ya le agarré la ciencia a esto. Cuando no hablan muy fuerte, no está pasando nada. Cuando se ponen fuertes, hay una oportunidad. Cuando se ponen realmente fuertes, probablemente va a ser gol", explicó Braunius.
El comediante Trevor Noah organiza reuniones para ver el Mundial en YouTube. Cambió a las transmisiones en español, y el tema de las pausas de hidratación fue una parte enorme de esa decisión.
"Estamos viendo a los jugadores en la cancha hablando de lo que está pasando. Ves qué entrenador está más estresado. Algunos jugadores se dan palmadas en la espalda. Esto es parte del juego", dijo Noah. "Siento que cuando cortas para poner anuncios, pierdes esto: pierdes el estrés, pierdes la alegría, la anticipación. Así que, otra vez, un saludo a Telemundo: una cobertura realmente, realmente increíble".
Telemundo está escuchando los elogios y ha agradecido a los angloparlantes -así como a Noah directamente- por destacar su cobertura.
La buena noticia para todos es esta: parece haber más que suficientes televidentes para repartir en este momento. Y el éxito de este torneo podría derivar en una guerra de ofertas por el Mundial de 2030, y algunos reportes señalan que los derechos de televisión en inglés y en español se empaquetarán juntos en ese acuerdo. Ese no fue el caso para este Mundial.
Fox Sports informó que el partido Bélgica-Estados Unidos del lunes por la noche tuvo un pico de audiencia de alrededor de 41 millones en un momento, lo que lo convirtió en "la transmisión televisiva de futbol más vista en la historia de Estados Unidos", indicó la cadena. En otras palabras, el último partido de Estados Unidos en este Mundial tuvo más televidentes que cualquier cosa en este país desde el Super Bowl, con al menos 45 millones de espectadores, en promedio, entre Fox (33 millones) y Telemundo (unos 12 millones estimados). El Super Bowl más reciente tuvo un promedio de alrededor de 125 millones de espectadores, según datos de Nielsen.
William Kennedy, de Miami, está casado con una mujer colombiana, cuyo idioma natal es el español. Dice que solo sabe lo suficiente de español como para poder pedir comida en restaurantes. Y aun así, se encuentra a menudo viendo partidos del Mundial en Telemundo.
Si jugaba Colombia, en la casa de los Kennedy se veía Telemundo. Si Colombia -que fue eliminada en penales por Suiza el martes- no juega, Kennedy se da cuenta de que, por lo general, de todos modos termina en Telemundo.
"Cuando los comentaristas estadounidenses narran el partido, no sé qué partido están viendo. De verdad que no", dijo Kennedy. "Prefiero la emoción en español porque, básicamente, lo que pasa es que están hablando, y luego hablan muy, muy rápido, y luego se ponen fuertes y tu cerebro simplemente dice: 'Oh, algo está pasando', aunque no sepa qué está pasando".
Hallam -quien considera que el Mundial ha sido una gran manera de estrechar aún más la relación con sus estudiantes hispanohablantes- solo se volvió una gran aficionada al fútbol hace unos años, cuando su hija decidió que quería jugar en una liga recreativa para niños de primaria. La liga necesitaba entrenadores, así que Hallam literalmente sacó prestado un libro de "entrenamiento para tontos" y empezó a enseñarse el juego por su cuenta.
Siguió entrenando a su hija hasta la preparatoria. Ahora, está enganchada al fútbol y enganchada a las transmisiones en español, y planea seguir viendo, incluso cuando termine el Mundial.
"Es simplemente muy reconfortante. Lo hemos disfrutado mucho y espero que podamos seguir. En el próximo Mundial, lo vamos a ver así", expresó Hallam.