Ciudad de México, 10 de julio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum acusó que durante el sexenio de Felipe Calderón se abrieron las puertas a agencias de Estados Unidos para realizar operaciones de inteligencia, planeación y ejecución dentro de México, al responder sobre la presunta participación del FBI en la detención de Ismael "El Mayo" Zambada, ocurrida el 25 de julio de 2024 en Texas.
"Nosotros tenemos una política distinta a la que tenía Calderón. Calderón abrió las puertas a las agencias estadounidenses para que hicieran operaciones de inteligencia de planeación y de ejecución en nuestro país", declaró la mandataria en la conferencia matutina, y precisó que esa apertura ocurrió a través de la Secretaría de Marina y de la Secretaría de Seguridad Pública, entonces encabezada por Genaro García Luna.
Sheinbaum explicó que actualmente las agencias extranjeras solo pueden trabajar en el país con autorización de un comité del gabinete de seguridad, ante el cual la embajada estadounidense presenta los perfiles de su personal, y bajo el marco de la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional. Añadió que existe un registro de esas personas, que hay un número importante de autorizaciones vigentes y que los agentes deben entregar un informe mensual.
La mandataria sostuvo que las operaciones de inteligencia en territorio nacional quedaron reservadas a instituciones mexicanas y que la participación de agentes extranjeros en operativos implicaría una cesión de soberanía. Defendió que el modelo actual se basa en colaboración y coordinación, no en subordinación.
Como ejemplo de los riesgos del esquema anterior recordó el operativo Rápido y Furioso, en el que, según su versión, ingresaron desde Estados Unidos más de 2 mil armas de alto calibre con chips geolocalizadores que los grupos delictivos retiraron para quedarse con el armamento. Calificó esa intervención como "muy irresponsable" y afirmó que costó vidas de mexicanos y estadounidenses.
Sobre el caso Zambada, la presidenta planteó la posibilidad de abordar el tema con el presidente Donald Trump, aunque aclaró que todavía no se lo ha propuesto. También afirmó que el acuerdo entre autoridades de Estados Unidos y una facción del Cártel de Sinaloa desató una traición interna que generó violencia en esa entidad.
El cuestionamiento sobre el FBI resurgió luego de que se difundiera que la aeronave en la que Zambada y Joaquín Guzmán López fueron trasladados a Estados Unidos se exhibe en un museo de Nuevo México como parte de un operativo atribuido a esa agencia, versión que contradice lo informado en 2024 por el entonces embajador Ken Salazar, quien aseguró que ninguna agencia estadounidense participó. La Fiscalía General de la República solicitó información directa al FBI sobre el caso.