Tras los acontecimientos del 7 de julio, donde un migrante de origen mexicano, identificado como Lorenzo Salgado Araujo, falleció por heridas de bala en Houston, Texas, las redes sociales y los medios de comunicación han cuestionado la cooperación de la embajada mexicana en territorio estadounidense.
El incidente fue cometido por agentes de ICE; durante una operación de redada antimigratoria, interceptaron el vehículo de Lorenzo Salgado Araujo. Según la versión del Departamento de Seguridad Nacional, los agentes federales percibieron que la víctima iba a utilizar el automóvil como arma, y por ello, dispararon.