El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, tachó este viernes 13 de marzo de “campaña de intoxicación” de “fuerzas de derecha” las informaciones que apuntaban que las donaciones de México a la isla se estaban revendiendo en establecimientos estatales.
Díaz-Canel afirmó que el país tiene una “enorme experiencia” en la gestión de donaciones, “enorme transparencia” y mecanismos de “control” sobre su reparto pero, sobre todo, una “ética indestructible”.
Es “mentira”, “calumnia” e “intoxicación” para “descalificar” y “destruir” al Gobierno cubano, argumentó el presidente cubano en una comparecencia televisiva.
“En alimentos nunca se ha cobrado”, subrayó enfático Díaz-Canel, negando esas informaciones: “El país no le saca ningún provecho económico, el provecho es social” a este tipo de donaciones.
El presidente se refirió también a los controles que ejercen las organizaciones multilaterales en la isla y representantes diplomáticos en el país de los donantes.
Díaz-Canel destacó, entre todos los donantes recientes, el papel de México, un “país amigo y hermano que ha mostrado una altura tremenda”, especialmente su presidenta, Claudia Sheinbaum, algo que los cubanos agradecen y respetan.
México es el país que más ayuda ha enviado a Cuba en los últimos meses, a raíz de la puesta en marcha del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos a la isla y ante la imposibilidad de seguir mandando combustible al país.
En total, México ha mandado a Cuba dos envíos (con dos barcos implicados en cada uno de ellos) con un total de unas 2 mil toneladas de ayuda humanitaria, en su mayoría alimentos básicos y productos de higiene.
FBI viajará a Cuba para investigar incidente de la lancha rápida
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, informó que el Gobierno de la isla espera una visita de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de EU para colaborar en la investigación por el incidente de la lancha rápida procedente de EU cargada de armamento, según La Habana.
Díaz-Canel afirmó en una comparecencia, en la que reconoció por primera vez contactos con el Gobierno de EU, que “el hecho fue una infiltración armada con fines terroristas, financiada y organizada desde territorio de Estados Unidos”.
El 25 de febrero las tropas guardafronteras cubanas interceptaron una lancha rápida procedente de EU en aguas territoriales cubanas con 10 personas a bordo y una gran cantidad de armamento, según el relato del Gobierno cubano.
El Ministerio del Interior de Cuba agregó que desde la lancha rápida se abrió fuego contra la guarda fronteriza y que sus agentes respondieron. Cuatro tripulantes de la embarcación de EU murieron en el acto, mientras que los otros seis resultaron heridos.