Mientras millones de mexicanos vibran con el futbol y recuerdan los momentos que dejó la Selección Mexicana, en Saltillo existe otro equipo que juega todos los días un campeonato silencioso: el de mantener viva la economía de barrio.
Cada refresco vendido después de un partido. Cada bolsa de papas para una reunión familiar. Cada salsa botanera que acompaña una tarde de futbol. Detrás de esas compras existe una cadena de abastecimiento que pocas veces recibe los reflectores, pero que resulta indispensable para que las tienditas nunca bajen la cortina.
En esa historia aparece un nombre que durante años ha acompañado a cientos de pequeños comerciantes de la región: MAYCO.
EL JUGADOR QUE ABASTECE A LAS TIENDITAS
En el futbol existe un jugador cuya labor pocas veces aparece en los resúmenes del partido, pero sin él el equipo simplemente no funciona.