El próximo 26 de julio, el cielo de Boom, Bélgica, recibirá una propuesta visual y sonora que nació en las tierras de México hace más de una década. Tadeo y Potter, los rostros detrás de las icónicas máscaras de The Criminal Sounds, se preparan para tomar el escenario House of Fortune by JBL de 16:00 a 17:00 horas, marcando un hito en su trayectoria profesional que suma ya trece años de evolución constante.
La noticia llegó en los primeros meses del año, entre febrero y marzo, transformando la rutina del dúo en un torbellino de planeación y producción. A medida que el calendario avanza, la realidad del compromiso cobra mayor peso.
Tadeo admitió en entrevista que, aunque al principio mantuvo la calma, la cercanía del viaje incrementa la tensión emocional: “mientras más se acerca más agarra el nervio”. Este sentimiento no es para menos; Tomorrowland representa la cima para cualquier artista del género, un espacio donde la identidad sonora de una nación se expone ante miles de oídos de todo el planeta.
Un sueño de trece años que superó la expectativa
La historia de The Criminal Sounds no surgió de la noche a la mañana. Sus integrantes crecieron admirando a figuras como Hardwell, Avicii y Dimitri Vegas & Like Mike durante la explosión global del festival belga. Un momento decisivo ocurrió hace doce años en León, Guanajuato, cuando tuvieron la oportunidad de abrir el espectáculo de Hardwell.
En aquel entonces, junto a su manager Diego, proyectaron llegar a Bélgica en un plazo de tres años. El destino, sin embargo, exigió una preparación más profunda.
“Pasaron 12 años y fue mucho más tiempo, pero si me dijeras vamos a tomarnos el mismo tiempo otra vez para volver a llegar, entonces lo volvería a hacer”, reflexionó Potter sobre la perseverancia necesaria para alcanzar este nivel. Durante este largo camino, el proyecto recorrió escenarios en China, Estados Unidos, Perú, India, Nepal e Italia, forjando una presencia internacional que hoy rinde frutos.
Preparación intensiva: música nueva y desvelos
El camino a Tomorrowland 2026 requiere un sacrificio físico y creativo notable. Los artistas admiten encontrarse “algo desvelados” debido a la intensa preparación del set y la producción de nuevas pistas. Su enfoque principal radica en generar la mayor cantidad de música original posible para transmitir un mensaje propio y auténtico. “Nuestra prioridad ahorita fue preparar la mayor música posible... de poder transmitir nuestro mensaje, nuestro estilo, y más en un lugar en donde se presta a que puedes hacer lo que quieras”, explicaron sobre su proceso creativo actual.
Para llegar con el ritmo adecuado, el dúo realizó presentaciones recientes en Puerto Vallarta y Ciudad Juárez, probando las mezclas que llevarán al continente europeo. El desafío técnico es considerable, pues deben conectar con un público global que, aunque dispuesto a disfrutar, exige una experiencia de primer nivel.
La máscara como símbolo de identidad mexicana
Más allá de los ritmos, The Criminal Sounds construyó una narrativa visual potente. Sus máscaras no son simples accesorios; representan poder, identidad y la filosofía de crear algo que supere la individualidad de sus miembros. Este concepto les permitió posicionarse como referentes para una nueva generación de productores nacionales que ven en la música una experiencia integral.
En la entrevista con Antonio Ramírez, los DJs enfatizaron que esta presentación funciona como su propio “mundial” de música. Sienten una carga emocional profunda al portar la bandera mexicana en una plataforma de tal magnitud. Tadeo expresó: “Siento mucha responsabilidad con hacer un buen trabajo por la gente, por lo que representa que es vaya un mexicano, pero también para nosotros mismos”. Para ellos, este evento no constituye el cierre de una etapa, sino la puerta de entrada a metas todavía más ambiciosas.