El 14 de julio, el director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, denunció que existe un nexo ‘mortal’ entre los cárteles y el gobierno de México.
Sus declaraciones ocurren en el mismo contexto político que las denuncias del Departamento de Justicia de los Estados Unidos en contra de 10 funcionarios de Sinaloa, presuntamente vinculados con el cártel, específicamente con la facción de Los Chapitos. Entre los denunciados, destacan el gobernador en licencia Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Izunza.