Los factores de riesgo que aumentan la probabilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular se acentúan a partir de los 40 años. Si tener la presión arterial alta, obesidad, ser sedentario o consumir tabaco a menudo ya de por sí perjudican el corazón, cuando asciendes al cuarto piso, son circunstancias que hay que considerar con cuidado. ¿Te importa tu salud cardiovascular? Presta atención a algunos hábitos a adoptar después de los 40 años.
El impacto del paso del tiempo en el corazón
No es que a los 40 años te hagas viejo de repente, es que empiezan a pasar factura todos los excesos de años anteriores. Así como hasta ahora el estrés, dormir poco o el sedentarismo apenas afectaban a tu ritmo de vida, ahora todos estos aspectos pueden influir negativamente en tu salud cardiovascular.
Los expertos coinciden en que es a partir de esta edad cuando el cuerpo comienza a deteriorarse. Es más, de acuerdo con la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, el 40 % de la población situada en esta franja de edad (desde los 40 en adelante) sufre hipertensión arterial.
Desde los 40 años, es común que el metabolismo se ralentice, lo que ocasiona que los niveles de colesterol y azúcar en sangre aumenten. Asimismo, las arterias comienzan a perder su elasticidad natural, circunstancia que se traduce en un empeoramiento de la circulación sanguínea.
Vigila estos factores de riesgo
La Fundación Española del Corazón afirma que la prevalencia y la incidencia de insuficiencia cardíaca se duplica cada década a partir de los 40-45 años. La edad, así, es un factor de riesgo inevitable, pero los que sí puedes evitar son estos otros:
1.Hipertensión
La hipertensión es el aumento de forma sostenida de la presión arterial. Esta situación genera un sobreesfuerzo al corazón y puede desembocar en inconvenientes como la angina de pecho o la insuficiencia coronaria, aunque también afecta a los riñones y al cerebro. Aunque la presión arterial alta puede responder a factores genéticos, también se debe a un estilo de vida nada saludable.
2.Alimentación
Comer sano es uno de los mejores tratamientos para mantener un corazón en su prime. Una dieta rica en proteínas, grasas buenas, hidratos de carbono de absorción lenta y fibra es la clave. La alimentación está estrechamente relacionada con el riesgo de colesterol. Unos niveles altos se asocian con una mayor probabilidad de sufrir un infarto.
3.Obesidad
También la obesidad tiene que ver con el estilo de vida. ¿Sabías que el aumento de la grasa abdominal puede conducir a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares? Quienes cuentan con un mayor porcentaje de grasa abdominal tienen más probabilidades de acumular grasa en otros órganos vitales, según recuerda la Fundación Española del Corazón.
4.Tabaco
El tabaco no solo traza una línea directa hacia las enfermedades pulmonares, sino también a las cardiovasculares. No en vano, la incidencia de las enfermedades coronarias en los fumadores es tres veces mayor que en el resto de la población.
5.Sedentarismo
Otro factor de riesgo especialmente a partir de los 40 años es la inactividad física. A partir de esta edad, hacer deporte ya no solo es estética, sino salud. El sedentarismo empeora otros problemas de salud como la obesidad, la tensión alta o el colesterol.
6.Salud emocional
Por último, la salud emocional tiene mucho que ver con el bienestar del corazón. El estrés es uno de los males de nuestra época y es un factor de riesgo para las enfermedades coronarias.
Hábitos sencillos para un corazón saludable
¿Qué puedes hacer a partir de los 40 años para mantener tu corazón en perfectas condiciones? Toma nota de esta lista de hábitos que puedes incorporar fácilmente a tu día a día.
- Haz deporte con regularidad. No tienes que correr una maratón si nunca lo has hecho, pero procura hacer una actividad física que te guste: ir al gimnasio, caminatas, running, zumba…
- Come de manera saludable, moderando el consumo de sal, de carnes rojas y procesados.
- Incorpora complementos alimenticios que apoyen la salud de tu corazón. Por ejemplo, las cápsulas de Resveratrol de WeightWorld ofrecen un soporte antioxidante y cardiovascular.
- Aprende a relajarte. Si sientes que el estrés puede contigo, considera el poder de las micropausas y las respiraciones profundas.
- Duerme bien. El sueño de mala calidad eleva el cortisol. Intenta dormir al menos 7 horas cada día.
- Controla tus niveles. Realiza chequeos y analíticas al menos una vez al año para averiguar cómo están tus niveles de colesterol, glucosa y actuar en consecuencia.
- Abandona el sofá y el scroll infinito. Tumbarse está bien, pero lo mejor es priorizar los hobbies activos.