Hay una expresión coloquial que usamos frecuentemente en México cuando de caminar se trata: “andar a pata”. El uso de esta expresión va desde lo casual hasta lo peyorativo, pero invariablemente se refiere a desplazarse de un lado a otro por propio pie.
En los últimos años se ha reivindicado esta forma de desplazarnos, sobre todo en espacios urbanizados, donde hemos cedido la rectoría de la movilidad a los vehículos motorizados, dejando a quienes caminan las calles un lugar de notoria desventaja.